publicidad

Veneno de animales podría ayudar a reducir el dolor
Emociones

Veneno de animales podría ayudar a reducir el dolor

Y no, no es necesario ponerse al borde de la muerte

  • ADRIÁN AGUIRRE
  • 13/03/2020
  • 11:00 hrs.

Con una sucesión de mordidas rápidas, la mamba negra, una de las serpientes más letales del mundo y la víbora más rápida del orbe, inyecta un veneno que puede acabar con la vida de un ser humano en 20 minutos. Sin embargo, entre los elementos de este coctel que sale de sus colmillos, se encuentran dos proteínas que pueden bloquear el dolor en ratones de manera tan efectiva como la morfina y con menos efectos secundarios.

De acuerdo con un estudio publicado en el Journal Nature, una nueva clase de péptidos de la mamba negra puede abolir el dolor mediante la inhibición de los canales iónicos con detección de ácido (ASIC), que generalmente se consideran actores principales en el dolor, incluso en nosotros, las personas.

“Estos péptidos, que llamamos mambalgins, no son tóxicos en ratones, pero muestran un potente efecto analgésico en la inyección central y periférica que puede ser tan fuerte como la morfina. Sin embargo, este efecto es resistente a la naloxona, y los márgenes causan mucha menos tolerancia que la morfina y no presentan dificultad respiratoria”, explican los investigadores del Institut de Pharmacologie Moléculaire et Cellulaire de Francia.


Foto: commons.wikimedia.org


Puedes leer: Veneno de alacrán podría ser la clave contra el cáncer

El veneno como una alternativa contra el dolor

Las mamba negra no son los únicos animales que poseen la cualidad de curar el dolor mediante su veneno.  Si te toparas con un caracol cónico, por ejemplo, y tuvieras la mala suerte de que te tocara, podrías encontrarte peleando con un veneno que te ocasionaría dolor, hinchazón, vómitos, parálisis muscular e incluso la muerte, pero por otra parte, dicha sustancia tóxica emitida por este molusco es la base de un analgésico aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos.

“Si te inyectara el cóctel completo de veneno de caracol cónico, te mataría. Pero un péptido particular en el veneno puede hacer algo médicamente útil: reducir drásticamente el dolor”, explica la profesora asociada de biología química en el Hunter College de Nueva York y miembro del personal científico del Museo Americano de Historia Natural, Mandë Holford, en el portal NPR.

Este sitio también señala que ya hay un analgésico increíblemente poderoso que las personas a veces usan cuando la morfina ya no funciona y que se basa en un componente del veneno de un caracol marino. Sin embargo, es difícil de administrar.


Foto: peakpx.com


También te puede interesar: Veneno de alacrán, clave contra la tuberculosis 

"No cruza la barrera hematoencefálica", explica Holford.

La barrera hematoencefálica es la interfaz principal entre el torrente sanguíneo y el parénquima cerebral, que está compuesto por neuronas incrustadas en un marco de células gliales (células de soporte estructural, metabólico y trófico de las neuronas, sin participar activamente en el proceso de información del Sistema Nervioso (SN)), así como microglia (involucradas entre otras cosas en la protección y reparación del cerebro) y los vasos sanguíneos.

Esto implica que el medicamento solo se puede administrar a través de una inyección directamente en la columna vertebral, lo cual resulta no muy conveniente para el paciente o el médico.

Los escorpiones también podrían ayudar con su veneno a generar un efecto similar al de la morfina.

En 2010, elementos de los Amigos Americanos de la Universidad de Tel Aviv descubrieron que las toxinas peptídicas encontradas en el veneno de escorpión interactúan con los canales de sodio en los sistemas nervioso y muscular, y algunos de estos canales de sodio comunican el dolor.

“Esta nueva clase de drogas podría ser útil contra quemaduras y cortes graves, así como en el ejército y después de terremotos y desastres naturales. En lugar de correr el riesgo de adicción, esta droga derivada del veneno, imitando la pequeña toxina peptídica, haría lo que tiene que hacer y luego pasaría del cuerpo sin rastros ni efectos secundarios ", detalló en esa ocasión el profesor del Departamento de Ciencias de las Plantas de dicha institución, Michael Gurevitz.

Antes, pensar en que nos inyectaran veneno sonaba como una idea aterradora, pero ahora, con el avance de la tecnología, se han encontrado beneficios en la aplicación de estas sustancias tóxicas. 


Con información de livescience.com, nature.com, sciencedaily.com


publicidad

publicidad

publicidad