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“Supe lo que era un orgasmo, hasta que lo sentí”
Salud Sexual

“Supe lo que era un orgasmo, hasta que lo sentí”

Foto en portada: pixabay

El 60% de las mujeres no alcanzan el orgasmo sólo con la penetración, señalan expertos

  • MELISSA SIERRA
  • 07/08/2020
  • 19:11 hrs.

Cuatro años después de que comenzó su vida sexual, Berenice sintió su primer orgasmo. Lo hizo con su actual pareja y sin saber lo que debía sentir o cómo sentirlo. Nunca tuvo educación sexual, por lo que no sabía lo que era un orgasmo hasta que ocurrió. Y fue una sensación en la que sintió tanto placer que “ya no pudo más”, platica a SuMédico.

En México, como en el mundo, existe unabrecha del orgasmo”, una tendencia provocada por las disparidades del género al alcanzar el orgasmo, es decir, que es más común que los hombres lleguen al orgasmo durante una relación sexual que las mujeres. Berenice platica que en los primeros cuatro años de su relación no sabía como disfrutar del sexo.

Dicha tendencia, afirma Akiko Bonilla, psicóloga y especialista en Violencia sexual y Sexualidad humana, es provocada por la falta de educación sexual brindada a las mujeres, cuyo placer suele estar rodeado de prejuicios y culpa, provocado por ciertas prácticas culturales y desinformación.

Este 8 de agosto se celebra el “Día Mundial del Orgasmo, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia del placer femenino en la salud, sobre todo en aquellas regiones donde la sexualidad de las mujeres suele estar encasillada en la reproducción y no en el placer.

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¿Qué es un orgasmo?

“Supe lo que era un orgasmo, hasta que lo sentí”, relata Berenice en entrevista para SuMédico, quien afirma que nunca recibió la suficiente educación sexual para entender lo que era un orgasmo, su importancia en el sexo y cómo lograrlo.

Berenice, quien ahora tiene 26 años, comenzó su vida sexual hace nueve, pero no fue hasta cuatro años después de su “primera vez” que sintió un orgasmo. “No sabía cómo era el orgasmo en las mujeres, así que después de sentirlo no estaba segura de que ese fuera un orgasmo”.

De acuerdo con Akiko Bonilla en entrevista para SuMédico, el orgasmo es una experiencia corporal, psicológica y emocional, provocada por la interacción sexual. Éste es subjetivo, pero suele ser descrito como haber “experimentado el máximo placer” durante un encuentro sexual.

Así mismo Margarita Medina Noriega, médico general y especialista en Sexología Clínica, describe el orgasmo como la liberación de la energía sexual acumulada durante un proceso de tensión sexual, la cual suele estar acompañada por sensaciones de placer en todo el cuerpo y un estado de relajación posterior.

¿Cómo sé que tuve un orgasmo?

El orgasmo es un proceso subjetivo, por lo que cada persona lo experimenta de distinta manera. Éste depende de respuestas del cuerpo individuales al placer, las cuales son incentivadas por distintos estímulos externos, como las caricias, la penetración sexual, y los besos; o estímulos internos como las fantasías, e incluso las palabras.

Durante un orgasmo, la frecuencia cardíaca aumenta, así como el ritmo de la respiración y la irrigación sanguínea a todos los órganos. En él hay una erección en los pezones, en el pene o en el clítoris, además de mayor lubricación de los órganos sexuales.

Existen diferentes tipos de orgasmo en las mujeres, entre los que resaltan el orgasmo clitoriano, uretral y anal. El orgasmo clitoriano es el más frecuente, pues el clítoris está diseñado específicamente para sentir placer.

El orgasmo uretral es aquel que sucede en la uretra, conducto por lo que se expulsa la orina, y el cual está rodeado por terminaciones nerviosas del clítoris, y el orgasmo anal es el que sucede cuando se da la estimulación o penetración del ano. Así mismo, menciona Medina, hay la creencia de que existe el orgasmo vaginal, sin embargo, éste no sucede en la vagina, sino en la parte interna del clítoris comúnmente llamado como punto G.

“No recuerdo cómo logré mi primer orgasmo”, relata Berenice; sin embargo, lo describe como una sensación durante el sexo donde sintió tanto placer que “ya no pudo más”. A partir de ello, indica Berenice, comenzó a experimentar con su pareja diferentes posiciones que la llevaran a sentir esa misma sensación.

El orgasmo no está ligado a la penetración

El orgasmo, menciona Medina Noriega en entrevista para SuMédico, suele relacionarse con la penetración, ya se anal o vaginal; sin embargo, debido a que las personas “sentimos con todo el cuerpo”, los estímulos sexuales que lleven al orgasmo pueden no haberse experimentado con los órganos sexuales, por lo que incluso una caricia puede llevarte a sentir un orgasmo.

Así mismo, Akiko Bonilla explica que el 60% de las mujeres no alcanzan el orgasmo sólo con la penetración, así que requieren otro tipo de estimulaciones sensoriales para alcanzar el máximo placer.

De igual forma, resalta Bonilla, la cultura en México ha provocado que el placer sexual de los hombres se centre en su pene, en lo que sienten y lo que hacen sentir con su miembro. En cambio, al igual que las mujeres, existen diferentes formas de estimulación sexual en los hombres en los que no necesariamente intervienen sus órganos sexuales. 

También lee: ¿Qué significa que un hombre busque primero el orgasmo de su pareja?

¿Qué puede impedirte sentir un orgasmo?

Durante los primeros cuatro años de actividad sexual de Berenice, ella relata nunca haber sentido un orgasmo a pesar de estar en una relación estable y tener relaciones sexuales por mutuo acuerdo. “Simplemente no sabía cómo disfrutar del sexo”.

De acuerdo con la psicóloga Bonilla, para llegar a un orgasmo no sólo interviene el estímulo físico de las áreas erógenas del cuerpo, sino que también depende en gran parte de la concentración emocional en el acto sexual.

“El cuerpo puede experimentar sensaciones, pero si la mente no está concentrada, el placer físico se desalienta”.

Si una persona durante el acto sexual no está presente y dispuesta al placer, el cuerpo reacciona en contra, por lo que se cierra la vagina, se interrumpe la lubricación o se pierde la erección del pene.

Así mismo, Margarita Medina menciona que, además de la parte emocional que puede impedir el desarrollo de un orgasmo, existen diferentes afecciones que impiden sentir placer, éstas pueden ser psicológicas, como la ansiedad, depresión y estrés, o físicas, como la diabetes y enfermedades que causen molestia durante las relaciones sexuales.

¿Por qué se da la “brecha del orgasmo”?

“Ni en la escuela ni en mi familia se hablaba sobre sexo, y menos sobre el placer en la sexualidad”, comenta Berenice, por lo que ella cree que su falta de orgasmos durante el inicio de su vida sexual dependía en gran medida de su falta de información en el tema.

“Yo sabía por las películas que en los orgasmos las mujeres solían gritar y hacer gestos, pero no sabía qué es lo que tenía que sentir o hacer para llegar a eso”. Durante sus primeros encuentros sexuales, su pareja sí experimentaba orgasmos. “Él lo disfrutaba y por eso lo hacíamos”, relata Berenice.

El clítoris en las mujeres y el pene en los hombres son considerados las zonas más erógenas de los humanos. El clítoris tiene alrededor de 8 mil terminaciones nerviosas, mientras que el pene sólo 4 mil; sin embargo, son los hombres los que tienen más orgasmos que las mujeres.

De acuerdo con Akiko Bonilla, esto se debe principalmente a cuestiones socioculturales, donde el placer sexual de las mujeres está envuelto en prejuicios y sentimientos de culpa. “Las mujeres sienten culpa en cuanto a su placer sexual”.

En México, la sexualidad de los hombres está erotizada, por lo que ellos pueden expresar su deseo sexual sin ser juzgados, incluso, menciona Bonilla, los hombres que no expresan abiertamente su sexualidad y no hipersexualizan a las mujeres, suelen ser encasillados como menos hombres y bajo una masculinidad pobre.

En cambio, a la mayoría de las mujeres se les dice que “deben guardarse para el amor de su vida”, es decir, que deben limitar su placer sexual hasta que encuentren a la pareja con la que pasarán el resto de su vida. Así mismo, una mujer que disfruta plena y libremente de su sexualidad, suele ser menospreciada y juzgada.

“Estas narrativas provocan que las mujeres no se hagan dueñas de su cuerpo ni de su sexualidad, y exista la brecha del orgasmo”.

La importancia de hablar de orgasmos

“Comencé a disfrutar de mi sexualidad hasta después de que tuve mi primer orgasmo”, narra Berenice, quien explica que tras esa primer explosión de sensaciones placenteras, y bajo la confianza de su pareja, comenzó a hablar sobre su sexualidad abiertamente.

“El sexo dejó de ser una obligación para convertirse en un momento de amor, diversión y relajación”. Desde entonces Berenice es libre de hablar sobre su placer con su pareja, quien nunca la ha juzgado y con el que ha podido conocer su cuerpo, disfrutar de él, y disfrutarlo en pareja.

Tanto la sexóloga Akiko Bonilla como la doctora Margarita Medina son parte de la Fundación México Vivo, una asociación que busca, a través de cursos y charlas, que la población mexicana viva la sexualidad con salud y poder de decisión.

Ambas recalcan la importancia de educarse sobre la sexualidad, esto para destruir tabúes y orientar, sobre todo a los jóvenes, a vivir una sexualidad plena y segura bajo la búsqueda del placer sexual.

“El cuerpo está diseñado para sentir placer”, recalcan, por lo que el derecho sexual de sentirlo va de la mano con la salud. Al hablar de sexo, y de orgasmos, cada vez más personas podrían disfrutar de su sexualidad, con lo que incluso podría disminuir la violencia sexual en nuestro país.

¿Cuáles son los beneficios de los orgasmos?

Así mismo, Margarita Medina indica que son múltiples los beneficios de los orgasmos para el cuerpo, pues no sólo benefician al metabolismo, sino que incluso mejoran el estado mental y fortalecen las defensas.

Durante un orgasmo se aumenta la producción de endorfinas, lo que ayuda a reducir el dolor en todo el cuerpo, así mismo, se reduce el estrés y con ello los niveles de ansiedad y depresión.

Además, comenta Medina, tener orgasmos de manera periódica puede ayudar a mejorar el estado de la piel, así como a fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de contraer enfermedades infecciosas.

“El orgasmo es la cereza del pastel”

A pesar de que el orgasmo es una de las sensaciones más placenteras en la vida sexual de una persona, no es el único factor que permite disfrutar de ella, pues la sexualidad es un proceso que conlleva desde el propio reconocimiento del cuerpo humano.

La sexualidad inicia desde la masturbación, donde una persona puede llegar a conocer “la forma, el ritmo, y el tiempo en el que siente placer”, y continúa al compartir esas sensaciones con otras personas.

Cada persona, indica Medina, debe disfrutar de su sexualidad y su placer sexual, de forma libre y segura, recordando que “el orgasmo es la cereza del pastel, pero no por eso el pastel no está rico.”


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