publicidad

Lo que necesitas saber sobre la masturbación anal
Mejor sexo

Lo que necesitas saber sobre la masturbación anal

El ano tiene muchas terminaciones nerviosas sensibles y algunas están conectadas a los genitales, por lo que el sexo y la masturbación anal pueden ser placenteros para las mujeres y los hombres. Foto en portada: pixabay

La masturbación anal es un paso que se recomienda antes de insertar un objeto en el ano de la pareja, pero también puede servir para placer propio

  • ADRIÁN AGUIRRE
  • 17/06/2020
  • 15:28 hrs.

La masturbación anal es un tema tabú y al igual que con el sexo anal, muchas personas no se sienten cómodas platicando sobre esta práctica. El problema radica en que como el ano está diseñado para expulsar las heces, se tiene la idea de que es un "lugar sucio" y que tener sexo por la "puerta de atrás" es antihigiénico.

Se le llama "Sexo anal" a la acción de insertar el pene, los dedos o un objeto extraño como un vibrador en el ano para el placer sexual y la masturbación anal es la estimulación de esta parte de nuestro cuerpo para generar u obtener placer.

Ahora bien, el ano tiene muchas terminaciones nerviosas sensibles y algunas están conectadas a los genitales, por lo que el sexo y la masturbación anal pueden ser placenteros para las mujeres y los hombres, pero también resultar molesto para otras personas.

Puedes leer: Punto "G": la manera en la que los hombres pueden tener más orgasmos

Lo que debes saber sobre la masturbación anal y cómo realizarla:

Con las precauciones adecuadas, las técnicas de estimulación anal como la masturbación y el sexo anal son mayormente seguras e incluso pueden resultar extremadamente placenteras: un estudio de 2010 publicado en The Journal of Sexual Medicine encontró que del 31% de las mujeres encuestadas que habían practicado la penetración anal durante su encuentro sexual más reciente, el 94% llegó al clímax.

Una técnica de estimulación anal de la que seguramente has escuchado es el "beso negro", que consiste en usar la lengua y la boca para estimular el ano. Puede implicar solo besos o movimientos con la lengua hasta la inserción de esta en la "puerta de atrás" de la otra persona realizando movimientos en círculos.

La masturbación anal es un paso que se recomienda antes de insertar el pene o un juguete sexual en el ano de la pareja, pero también puede servir para averiguar si el sexo anal te gusta o no es lo tuyo, por lo que puedes hacerlo acompañado/a o en solitario, en la regadera o en tu cuarto.

Para empezar, lava bien la zona anal, recuerda que al ser un conducto por el que expulsas las heces se encuentra sucio y si después te llegas a tocar la cara, puedes ocasionar enfermedades. Si estás en la regadera será más fácil porque puedes dejar que la corriente de agua de la regadera o el chorro de la tina estimulen tu ano.

La experta en relaciones y sexo, Emily Morse, recomienda que estés relajada o relajado antes de iniciar y te masturbes antes para que estés realmente excitada o excitado antes de empezar a tocarte.

Puedes empezar acariciando el trasero suavemente e incluso puedes darte pequeñas nalgadas para excitarte más y poco a poco irte acercando a la abertura anal. Tómate tu tiempo.

También te puede interesar: ¿Qué le pasa a tu intestino cuando tienes sexo anal?

"Las nalgadas implican el uso de la palma de la mano contra la carne, generalmente la carne bien acolchada de las nalgas. Puede picar pero no causa dolor o daño grave. 'La sensación puede dar lugar a un aumento de adrenalina que puede aumentar la emoción y la sensación. "Además, el flujo sanguíneo adicional a la superficie de la piel que resulta de una bofetada juguetona hace que todos los receptores nerviosos de la piel sean más sensibles, mejorando la sensación de una caricia", precisa la doctora, psicóloga y directora clínica de la Clínica de terapia privada, Becky Spelman.

Usa lubricante. Resulta importante saber que esta zona, al no contar con lubricación natural, requiere de lubricantes y que, si después de estimular el ano de la pareja quieren empezar la penetración deberán usar un condón. Procura que sean a base de agua y que estén especialmente diseñados para las relaciones sexuales. Esto es porque los que son a base de aceite pueden causar que se rompa el condón y derivar en Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Si te encuentras en tu cuarto sin acompañante, también lo necesitarás. Primero, para lubricar la zona y detener el daño al tejido anal que pueda producirse por la falta de lubricación, luego para hacerlo más placentero y por último, para evitar las ETS.

Cuando creas estar lista/ listo, empieza con un dedo, tu índice o tu dedo medio. Aplica un poco de lubricante y frota la abertura suavemente y el borde interno del ano. A medida que te excites más, puedes aumentar la presión y profundidad de penetración.

Continúa explorando e intenta ponerte en posiciones en las que sientas comodidad. La respiración es clave para tener un cuerpo relajado que pueda percibir todas las sensaciones estimuladas por el tacto en la zona.

Las sensaciones serán distintas cuando estimules la parte externa y cuando manipules el interior del ano.

Si duele un poco, ve más lento y con más cuidado y agrega más lubricante. No se trata de lastimarte, se trata de una técnica de masturbación por lo que la finalidad es disfrutar y conocerte a ti mismo/a.


Con información de endinghiv.org.au, cosmopolitan, menshealth, aprendeconamparo.org, sumedico.lasillarota.com


publicidad

publicidad

publicidad