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La ciencia detrás del placer sexual
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La ciencia detrás del placer sexual

¿Qué pasa en el cerebro al tener placer sexual? La ciencia lo explica

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 17/09/2019
  • 13:33 hrs.

El placer sexual es una sensación necesaria para el ser humano y de hecho, se considera un componente vital de los procesos mentales que garantizan el bienestar y gozar de buena salud.  

De acuerdo a estudios, es necesario para el cerebro obtener placer y para lograrlo, hay muchos factores que se ponen en funcionamiento. A continuación te revelamos la ciencia detrás del placer sexual.

La ciencia del placer sexual

De acuerdo a Ignacio Morgado, catedrático del Instituto de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, el placer es una percepción consciente, agradable y deseable.

Sirve para controlar una conducta motivada y facilita el aprendizaje, así como la formación de la memoria y la toma de decisiones.

Para sentir placer, el cerebro activa muchas funciones. Primero, las neuronas sintetizan y liberan en el cerebro sustancias químicas, como las encefalinas y endorfinas, también llamados opiáceos endógenos.

Acciones como comer, beber y por supuesto, tener sexo, activan la liberación cerebral de opiáceos endógenos que producen siempre placer.

En ese sentido, el especialista resalta que el placer es necesario para una vida saludable y que de hecho, garantiza las conductas de supervivencia.

"La evolución biológica ha creado el placer como un mecanismo adicional para incitar las conductas de supervivencia, como comer, beber o reproducirse", explica el especialista.

La realidad es que sin placer, es más complicado llevar a cabo muchas tareas básicas, debido a que la falta de placer compromete el esfuerzo necesario para buscar recursos para sobrevivir y reproducirse.

En el caso del placer sexual, suceden algunas otras particularidades. De acuerdo a Anjan Chatterjee, profesor de la Universidad de Pensilvania, el placer sexual comprende tres grandes ciclos.

El primero es la aparición del deseo, luego el momento en el que se lleva a cabo el comportamiento necesario para satisfacer dicho impulso y finalmente, el placer en sí mismo.

En la primera fase, la del deseo sexual, la amígdala cerebral es la que juega un papel determinante, ya que se activa al ver imágenes que estimulen el deseo, como pornografía.

Al activase esa zona, se estimulan los genitales para que la persona busque satisfacer su urgencia sexual a través de la búsqueda de un objeto de deseo. Posteriormente, el deseo se moviliza a través de la dopamina.

Nuevas investigaciones revelan que la dopamina en sí misma no nos da placer, solo nos estimula a buscar cómo satisfacer el deseo promoviendo conductas para conseguirlo.

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Luego surge el orgasmo, una sensación muy placentera pero que dura muy poco tiempo y que se origina en la misma región cerebral de otras emociones como la risa, el miedo o la recompensa.

El orgasmo no solo activa determinadas zonas del cerebro, sino que también paraliza otras, dando lugar al periodo refractario en los hombres, donde el deseo sexual se pierde y se debe esperar cierto tiempo para recuperarlo.

Las zonas que se apagan durante el orgasmo son aquellas encargadas de pensar sobre nosotros mismos y la que origina los miedos.

Por ello, después de un intenso orgasmo surge una sensación de liberación y de satisfacción, en la que un cóctel de oxitocina, betaendorfinas y prolactina también participan.

La prolactina es la encargada de dar sensación de saciedad sexual y su presencia explica por qué la mayoría de los hombres pierde el deseo de tener sexo después de eyacular.

La ciencia ha demostrado que cuando hay satisfacción sexual, también hay una mayor actividad en la corteza orbitofrontal lateral, que es exactamente la misma zona que se activa después de un atracón de comida.

El abuso de algunas sustancias puede hacer que se pierda la capacidad de sentir placer, ya que las neuronas tienen sus limitaciones cuando trabajan en exceso o cuando pierden capacidad funcional en la vejez o con enfermedades neurodegenerativas.

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(Con información de Infosalus)

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