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Guía para descubrir 7 nuevas zonas erógenas
Mejor sexo

Guía para descubrir 7 nuevas zonas erógenas

Foto: tomada de la web

Atreverse a explorar las zonas erógenas que no son las de siempre permite disfrutar de nuevas sensaciones placenteras

  • SUSANA CARRASCO
  • 02/03/2020
  • 15:22 hrs.

Mantener el placer en la intimidad requiere de atreverse a intentar nuevas cosas y para ello, los expertos recomiendan explorar todas las zonas de placer o erógenas, no solo los genitales. Si no sabes cómo empezar, te damos una guía para descubrir 7 nuevas zonas erógenas en tu cuerpo o el de tu pareja.

Conocer al menos estos puntos, da pie a que poco a poco te atrevas a explorar más tu cuerpo para disfrutar del placer máximo.

Guía para descubrir nuevas zonas erógenas

Las zonas erógenas se definen, de acuerdo a Planned Parenthood, como partes del cuerpo que tienen muchas terminaciones y que hacen que te sientas excitado cuando alguien las toca.

Para la mayoría de las personas, las partes más sensibles son las áreas genitales: la vulva, el clítoris, los labios vaginales, la vagina, el pene, el escroto, el perineo, la próstata y el ano.

Sin embargo, el cuerpo es un mapa que si lo exploras bien, puede darte el placer más increíble que te puedas imaginar, así que toma nota de estas nuevas zonas erógenas que necesitas estimular en la intimidad:

1. Corva

Esta región es muy poco explorada, se encuentra en la parte posterior de la rodilla y lo que pocos saben, es que es especialmente sensible.

De acuerdo a la sexóloga Zoraida Granados, la sensibilidad de esta zona se debe a que en ella se conjugan distintas estructuras anatómicas, pero lo más interesante es la presencia del nervio ciático.

Basta una leve estimulación para sacar partido a esta desconocida zona erógena, así que como juego previo, tómate unos minutos de besar y acariciar esta parte del cuerpo de tu pareja.

2. Orejas

Existen varias razones por las que no debes dejar de besar y acariciar las orejas de tu pareja, especialmente el lóbulo y la parte trasera.

Granados señala que esta zona es altamente sensible debido a que los nervios faciales crean un entramado neurológico que comunica la zona de las orejas con los nervios viscerales y pélvicos del placer.

Por ello, “una caricia, una succión tenue, un beso o una respiración fuerte, pueden desencadenar despampanantes niveles de excitación y repetidos orgasmos", según la experta.

Añade algunas palabras sucias al momento y te garantizamos que la pasión se desbordará.

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3. Labios

La boca tiene un papel fundamental en el sexo, pues nos permite chupar, lamer o besar a nuestra pareja.

Pero no solo sirve para dar placer, también para recibirlo.

Según el sexólogo Fernando Villadangos, los labios y la lengua son una zona especialmente erótica debido a la enorme cantidad de receptores sensitivos que tienen.

"Desde que nacemos, la naturaleza destaca esta zona de placer asociada a la supervivencia, pues somos mamíferos y el bebé busca instintivamente el pecho de la madre para alimentarse. Es la primera zona marcada por el placer y va a convertirse en zona erógena más adelante", explica el especialista.

Así que no te olvides de los besos apasionados a la hora del sexo, ni de explorar el cuerpo de tu pareja con la boca.

4. Frente

Se cree que dar besos en la frente es algo muy tierno, pero esta zona del cuerpo tiene una gran connotación sexual.

Según los expertos, los besos en la frente tienen un simbolismo de protección, lo que puede ser excitante para muchas personas.

“Cierto grado de vulnerabilidad conecta con la excitación para algunas personas”, señala la sexóloga Judith Viudes.

5. Manos

Creemos que las manos solo pueden dar placer, pero la realidad es que es una de las zonas erógenas más importantes del cuerpo.

Las yemas de los dedos tienen mucha sensibilidad, lo que nos permite captar sensaciones finas y reconocer las cosas que tocamos, además de que son el medio por el que conocemos y nos comunicamos con el mundo desde que somos bebés.

Por ello, acariciar las manos en la intimidad es una buena forma de comunicar sensaciones.

6. Pliegues

Una buena forma de descubrir nuevas zonas erógenas en la pareja es por medio de un masaje erótico, y las zonas que nunca debes dejar de acariciar son los pliegues, como las axilas y las ingles.

En el caso de las ingles, hay mucha mayor sensibilidad por que están muy cerca de los genitales, además de que el hecho de tener la piel más fina en esa zona potencia el deseo al acariciarla durante los masajes.

Por su parte las axilas, especialmente la zona baja, es un camino previo a llegar a los senos femeninos, por lo que es delicado y altamente sensible.

De acuerdo a Jorge Mascareñas, profesor del departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Nuevo León, "la mayor sensibilidad en el cuerpo femenino se halla en partes cercanas a un orificio y también donde se hacen pliegues, como en las axilas".

7. Cuello

Definitivamente el cuello es una de las partes más sensibles del cuerpo, por lo que es una zona erógena que no debes descuidar.

A veces un beso en el cuello puede ser mucho más excitante que uno en los genitales.

Esto se debe a que al estimular el cuello, se envían señales al sistema circulatorio, aumentando el flujo sanguíneo y la sensibilidad de la zona.

“Por eso es tan erótico y susceptible”, señala la sexóloga Granados.

Así que si quieres nuevas sensaciones, acaricia a tu pareja en estas zonas erógenas o pídele que te acaricie a ti, los orgasmos no tardarán en llegar.

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(Con información de Buenavida)


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