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Aumenta consumo de pornografía, ¿qué efectos tiene en el cerebro?
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Aumenta consumo de pornografía, ¿qué efectos tiene en el cerebro?

Foto: tomada de la web

Con el tiempo, el excesivo consumo de pornografía puede dañar los sistemas de placer del cerebro y causar disfunciones sexuales

  • SUSANA CARRASCO
  • 10/04/2020
  • 18:05 hrs.

Desde que inició el periodo de aislamiento social para mitigar el contagio de covid-19, los sitios de Internet con contenido para adultos o pornografía, han registrado un aumento en visitas y suscripciones, ¿cuáles son las consecuencias? Expertos señalan que hay algunos efectos del excesivo consumo de pornografía en el cerebro que debemos tomar en cuenta.

Efectos del consumo de pornografía

Según el sitio web de contenido para adultos, PornHub, desde que inició el confinamiento, ha habido un crecimiento de más del 60% en sus visitas, principalmente en países europeos severamente afectados por el covid-19, como España, Italia y Francia.

Business Insider señala que esto no solo es consecuencia de que debemos mantener distanciamiento social, sino también de que se ha obligado a cerrar todos los servicios sexuales.

En ese sentido, aunque la ciencia aún está dando sus primeros pasos en la investigación de las consecuencias neurológicas del consumo de porno, los expertos señalan que es un hecho que la salud mental y sexual sufre efectos negativos cuando se ve en exceso, especialmente con cuadros de depresión y disfunción eréctil.

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Un artículo publicado en la BBC advierte que las características de los videos pornográficos disparan la plasticidad del cerebro, que es la capacidad que tiene para cambiar y adaptarse después de una experiencia específica.

Cuando esto se combina con la oportunidad de ver estos contenidos de forma anónima y relativamente sencilla, nos convierte en sujetos muy vulnerables a sus efectos hiperestimulantes.

¿Cuáles son las secuelas de ver pornografía?

Como mencionamos, aún hacen falta más estudios pero se sabe que a largo plazo, ver pornografía en exceso puede contribuir a desarrollar disfunciones sexuales, principalmente la incapacidad para conseguir erecciones o para lograr el orgasmo durante las relaciones íntimas.

Si tienes pareja, la satisfacción en la cama y el compromiso en la relación también pueden sufrir consecuencias negativas.

De hecho, algunos científicos señalan que los efectos en el cerebro del consumo excesivo de pornografía son comparables a los causados por el abuso de sustancias.

Esto se debe a que cuando tenemos estimulación sexual, como las imágenes eróticas, el cerebro libera dopamina, un neurotransmisor asociado principalmente con la anticipación de recompensa que también actúa en la programación de recuerdos y de información. Como consecuencia, el cerebro desarrolla la capacidad de obtener el mismo placer que en ocasiones anteriores simplemente recordando lo que le generó esa satisfacción.

Por lo tanto, un excesivo consumo de pornografía puede hacer que en lugar de buscar a la pareja al sentir deseo sexual, se recurra a los dispositivos digitales para volver a ver imágenes que generan placer.

Con el tiempo, se deteriora el sistema de dopamina del cerebro y ya no es posible obtener placer mediante las relaciones sexuales con otra persona.

Pero las disfunciones sexuales son solo una cara de los efectos del consumo excesivo de pornografía, pues estudios demuestran que las alteraciones en la transmisión de dopamina también pueden facilitar el desarrollo de depresión y ansiedad.

Se estima que los consumidores de pornografía tienen más síntomas de depresión, menos calidad de vida y una salud mental más pobre que aquellos que no consumen este tipo de contenidos.

Finalmente, se ha encontrado que cuanto más ves porno, mayor es la necesidad de seguir haciéndolo, al grado de desarrollar una necesidad de verlo incluso aunque no se disfrute de las imágenes.

Lo más grave es que esta necesidad de ver cada vez más porno puede compensarse con el consumo de contenidos con prácticas mucho más alejadas de la realidad o incluso, que muestran violencia sexual, lo que pone en riesgo al consumidor de buscar llevar a la vida real lo que ven.

El consumo de pornografía puede ayudar a despertar algunas fantasías sexuales, pero en exceso, las consecuencias solo pueden ser negativas así que si deseas aprovechar el tiempo de encierro, busca mejorar la relación con tu pareja o autoexplora tu cuerpo, siempre procurando tener una variedad de actividades en tu día que no solo impliquen la actividad sexual.

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