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7 curiosidades sobre las fantasías sexuales
Mejor sexo

7 curiosidades sobre las fantasías sexuales

Aunque son muy comunes, hay algunas curiosidades sobre las fantasías sexuales que pocos conocen

  • SUSANA CARRASCO
  • 23/01/2020
  • 19:53 hrs.

Fantasear de forma erótica puede ser un gran aliado para despertar el deseo y mejorar la experiencia sexual, pero aunque son comunes, hay algunas curiosidades sobre las fantasías sexuales que pocos conocen.

Conoce algunos datos sobre las fantasías o pensamientos que despiertan la creatividad sexual y estimulan el deseo.

Curiosidades sobre las fantasías sexuales

Tener fantasías sexuales es muy saludable y todos los seres humanos experimentamos al menos una en la vida y se estima que 9 de cada 10 personas acostumbran fantasear habitualmente.

De hecho, empezamos a tener fantasías desde la pubertad y las seguimos teniendo a lo largo de nuestra vida, pues nos permiten escapar de la realidad y cumplir ciertos deseos en nuestra mente.

Conoce a continuación 7 curiosidades de las fantasías sexuales:

1. Fantasías más comunes

Hay muchos estudios sobre las fantasías sexuales más típicas en hombres y mujeres, pero realmente estos pensamientos son muy personales y dependen de cada caso.

En general, los hombres son más visuales, por lo que suelen tener fantasías como recordar cosas que hayan hecho con una pareja sexual, imaginarse un encuentro con una persona famosa, hacer un trío, que lo cachen teniendo sexo, llevar roles de dominación y sumisión, tener sexo en lugares prohibidos y hacer juegos de rol.

Por su parte, las mujeres fantasean con tener un encuentro con un famoso, probar algo nuevo como ser atada durante el sexo, tener sexo en un lugar público o con más de una persona a la vez. También disfrutan revivir experiencias sexuales pasadas y hacer el amor de forma muy romántica.

2. ¿Se deben compartir?

Compartir algunas fantasías sexuales con la pareja puede enriquecer la relación, pues aumentan la excitación o hasta podemos intentar llevar una a cabo en la realidad para salir de la rutina.

Pero es importante que no las compartas todas, la intimidad sexual debe tener límites.

Si quieres compartir algunas, empieza por las más ligeras y no entres en exceso de detalles, primero analiza cómo reaccionará tu pareja, porque en algunos casos pueden causar cierta inseguridad, malestar y hasta rechazo.

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3. Son señal de una vida sexual sana

Tener fantasías sexuales te permite vivir experiencias que probablemente en la vida real no te atreverías.

De hecho, entre más fantasías tienen, es más sencillo desencadenar respuestas sexuales y conseguir mayor placer y bienestar en la intimidad.

Recuerda que los pensamientos eróticos forman parte de la sexualidad, nos ayudan a conocernos, a atrevernos a más, a desafiar los tabúes y sobre todo, a tener mejores experiencias sexuales.

El mejor afrodisiaco está en tu mente, así que no tengas miedo de echar a volar tu imaginación de vez en cuando.

4. ¿De qué depende poder cumplir una fantasía?

Hacer realidad los pensamientos eróticos puede tener resultados asombrosos, pero en algunos casos, puede ser traumatizante, pues una vez que se cumple, pierde la intensidad o lo excitante que provocaba en nuestras mentes. 

Debemos tomar en cuenta que dentro de la mente nosotros tenemos el control y podemos imaginar lo que sea, pero en la realidad, las cosas no siempre salen como las pensamos.

No obstante, si el deseo de vivir esa fantasía es irresistible, inténtalo, ya que también hay probabilidad de que descubras nuevos aspectos de ti mismo y tu pareja que no conocías en el ámbito sexual.

5. Fantasear con otro, ¿es engaño?

Este tema genera mucho debate, pues para algunos, el simple hecho de imaginar estar con otra persona que no es la pareja puede considerarse un engaño o infidelidad.

Sin embargo, expertos en sexualidad como la sexóloga y terapeuta de parejas, Núria Jorba, señalan que solo se puede considerar infidelidad cuando cumplimos la fantasía sexual en la vida real.

Es muy diferente pensar a hacer, así que no te sientas mal, tener pensamientos eróticos con alguien más no te hace mala persona.

6. No son lo mismo que el deseo erótico

Esto debe quedar muy claro, las fantasías sexuales no son lo mismo que el deseo erótico.

En la fantasía, no tenemos un pensamiento construido para que suceda en la realidad, mientras que con el deseo sí.

El deseo sexual es algo más que las fantasías, las segundas se quedan en nuestro pensamiento, fomentan nuestra mente sexual; mientras que lo primero tiene un componente de acción, una intención de llevarlo a la realidad.

7. Podemos tener orgasmos

Las fantasías sexuales pueden ayudarnos a tener orgasmos mentales, es decir, sin la necesidad de tener contacto físico con otra persona.

Como el cerebro es el principal órgano sexual que tenemos, imaginarnos en momentos de mucho erotismo activan la excitación en los genitales, simplemente debemos concentrarnos en los pensamientos eróticos, en nuestra respiración y en disfrutar.

“Basta recordar un hecho erótico o pensar en un fantasía para activar en nuestro cuerpo la fase de excitación y con ella, la respuesta fisiológica genital”, explica la Dra. Francisca Molero, directora del Institut Clinic de Sexología en Barcelona.

Atrévete, deja que tu imaginación te lleve a los momentos más eróticos y disfruta de las sensaciones.

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(Con información de Clarín)


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