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Hablarle a tu perro podría causarle este raro síndrome
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Hablarle a tu perro podría causarle este raro síndrome

Repercute en su comportamiento con y sin visitas

  • ADRIÁN AGUIRRE
  • 10/12/2019
  • 12:04 hrs.

Muchas veces, cuando las personas llevan un nuevo perro a casa, cometen el error de hablarle diferente a una raza grande que a una pequeña. Los chiquitos son vistos con dulzura y aunque sean traviesos no se les reprocha mucho. Sus acciones "malvadas" se ven graciosas y hasta cierto punto inofensivas, pero aquí viene un problema, y es que la manera en la que les hablas puede alterar su forma de ser y causarles un síndrome llamado (o denominado) "del perro pequeño".

En nosotros los humanos es muy común decir que un pequeño está "chiqueado" o "consentido" y esto es prácticamente lo mismo, ya que al no haber un mismo trato, los lomitos se pueden volver agresivos, traviesos y malvados con las visitas, entre otras cosas.

Su forma de crianza tiene mucho que ver, ya que a los perros de tamaño pequeño se les permiten conductas no correctas o exhibir una actitud dominante y esto deriva en que estén estigmatizados como canes ladrones, difíciles y molestos.

La raza no está relacionada con su mal comportamiento, lo que tiene que ver más que nada son las conductas aprendidas con sus dueños.


 

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¿Qué es el síndrome del perro pequeño?

Piénsalo: ¿Qué es diferente: que tu labrador se robe tus chanclas o que lo haga un pomeriano de mirada inocente?

Uno no va a ser aleccionado de la misma manera que el otro y esto es lo que provoca que tu perro chiquito se porte mal. Él no ve diferente a un lomito más grande y a pesar de que vemos sus intentos de ser dominante como "lindos", al permitir que este tipo de comportamiento no sea controlado, estamos aceptando su "dominio", por lo que el dueño de la casa ya no lo serás tú, de alguna forma.

¿Han visto la película de "Como perros y gatos"? La cinta trata el "conflicto" que existe entre estas dos razas, pero al final el gatito es el que quiere ser el dominante, mientras que el perro, al ser abordado sin tanto consentimiento como el gato, se opone a las malas acciones del minino y casi pierde la vida.

¿Eran tratados de la misma manera?, claro que no. El gato era el principal en la familia y gozaba de todos los cariños y atenciones hasta que llegó el lomito a su espacio. Lo consintieron de más y se portó mal hasta el punto de raptar a los integrantes de la familia.


 

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Otro ejemplo: Supongamos que se tuviera dos descendientes y que al menor se le permitiera decir todo lo que quisiera sin reproches o castigos, mientras que al mayor se le exigiera siempre una disciplina casi militar.

Esto es lo que pasa con los perros pequeños y el síndrome que puede ser causado por la manera en la que les hablas.

No decimos que no le hables bonito a tu mascota. Ellos dan su corazón y su vida por ti, pero sí te pedimos que si adquieres un perro de raza grande o raza pequeña, los trates de la misma manera. Que no porque uno tenga un menor tamaño sea el "consentido" de la casa y le permitas hacer lo que le plazca sin castigos o regaños.

De esta manera, el perro aprenderá que tú eres la figura dominante y te hará caso a tus indicaciones sin salirse de la línea.


Con información de bekiamascotas, moderndogmagazine, petcarerx


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