Soy amante de un hombre mayor que me paga todo y siento una doble vida

Yo no puedo más que agradecerle y cumplirle con estar siempre dispuesta y lista para darle el mejor sexo

Siempre me han gustado los hombres maduros, los experimentados y los que te tratan como mujer. Pero no los "rabo verde", esos quieren todo sin dar nada. A mí me gusta una relación en donde ambos dan algo, por eso estoy feliz ahora, con alguien que me ayuda a ser independiente, libre. Conocí a Antonio en una reunión de compañeros de trabajo, nos gustamos desde el inicio y sin más quedó claro que queríamos algo más que sexo casual, pese a que está en sus tempranos 50s y yo estoy aún lejos de los 30. Yo estaba por rentar un departamento con un amigo, pero a él no le pareció la idea; en cambio, me paga la renta y tenemos todo el espacio para nosotros cuando viene y se queda, porque no vivimos juntos y hasta cierto punto es mejor, no estoy lista para ser ama de casa. Eso sí, me apoya con mis gastos de ropa, paga las vacaciones en buenos lugares y me ha dado una tarjeta adicional con crédito controlado que siempre tengo a tope. Yo no puedo más que agradecerle y por lo tanto cumplirle con estar siempre dispuesta y lista para darle el mejor sexo de mundo, a la hora que lo necesite, o ir con él a donde quiera. Es viudo y tiene un par de hijos un par de años más jóvenes que yo quienes no saben nada de lo nuestro, yo no le he dicho nada a mi familia porque no creo que mi padre lo acepte, así que solo vivo el momento sin esperar nada a futuro, pero siento que tengo una doble vida.

Soy amante de un hombre mayor que me paga todo y siento una doble vida

-Feliz pero con doble vida

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PSH: Querida Feliz pero con doble vida

Uno de los sueños de toda persona es tener dinero sin tener que trabajar, y como un espejismo, parece que bajo la nueva mirada de las opciones sexuales se ha modernizado lo que en otras épocas se conocía como "la casa chica", y ahora, los antes "viejos libidinosos" se volvieron los Sugar Daddys deseados de hoy, que están dispuestos a pagar y bien, en especie a cambio de solo sexo. El sexo como moneda de cambio es polémico.

Para muchos si no se acompaña de amor, no cuenta ni vale, por ello el sexo sin amor que paga la renta hoy es una forma de conseguir manutención.

La línea entre la prostitución y esta forma de relación es muy delgada, para muchos sí lo es porque media un bien económico y para otros no lo es porque es un acuerdo entre dos personas que tienen una relación "estable". Como un fenómeno que apenas lleva poco más de una década con estas características y que aún no es muy popular en países fuera del llamado primer mundo, hay poco análisis serio al respecto. Lo que la mayoría de los sexólogos coincide en señalar es que los hombres que gustan de ser Sugar Daddy tienen un perfil de inseguridad en su masculinidad y buscan reforzarla "comprando" jóvenes que validen su potencial sexual

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Soy bisexual y ella lo acepta pero no sabe que estoy con otro también

La honestidad siempre ha sido un problema en mi vida y no porque yo mienta sino que mi bisexualidad me ha jugado malas pasadas. Mi primera relación fue con una mujer, la segunda con un hombre, y cuando ella se enteró me tachó de todo porque no le había dicho que en realidad era gay, pero no lo era, ni lo soy. Hoy comparto mi vida con dos personas, un hombre y una mujer, mi problema es que ella, que es heterosexual, sabe que soy bisexual y lo acepta, lo que no sabe es que estoy con otro también. Todo empezó cuando le confesé a mi novio gay (después de cinco años de fidelidad absoluta) que extrañaba el contacto con mujeres. Él es gay y no le importó que empezara a intimar con ella, y pasó lo que tenía que pasar, me enamoré también. Él no tiene miedo de que eso fracture la relación porque como dice: "ninguna te puede dar lo yo te doy", pero ella no cree en las relaciones compartidas. Sabe que no soy partidario del matrimonio y creo que perdió las esperanzas de eso conmigo, pero la verdad me siento más pleno con él que con ella, quiero pasar al siguiente nivel y empezar a vivir con él, pero eso supondría que ella no podría ya venir a casa y al final sabrá de este trío que formamos, lo cual seguramente será el final con ella.

-Bisexual emproblemado

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PSH: Querido bisexual emproblemado

 Aceptar la bisexualidad de una pareja no significa otorgar acuerdos no pactados para que el otro haga una vida a la sombra de la relación. Es obvio que tu relación principal es la que tienes con la persona de tu mismo sexo y que la relación heterosexual pasa a segundo plano, las decisiones siempre se actúan cuando las personas son incapaces de hacerlo, de tomarlas de una manera consciente y madura.

Pese a que una persona se resista a elegir, siempre se dará de una u otra forma preferencia a lo que en el fondo más valoramos, deseamos o queremos.

En este aspecto, no se trata de que la pareja acepte una orientación sexual, se trata de que se viva la relación bajo los acuerdos que se establecen, como lo haces con él, pues por un lado tienes una relación de pareja homosexual abierta, pero por el otro tienes una relación heterosexual al más puro estilo tradicional. Son dos mundos distintos y no van a empatar de la manera que lo vives, con falsedad y engaños, pero debes buscar la coherencia en tu vida; sin embargo sabemos que esto es más difícil para las personas bisexuales, ya que son uno de los grupos sociales con niveles de depresión y ansiedad más altos debido a la poca aceptación que hasta entre lesbianas y gays tienen, un estudio de la Universidad de Washington demostró que los bisexuales tienen el pronóstico más alto de tener una salud deficiente debido a la discriminación y la victimización.

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En mi familia me ven como la engañada; yo no me veo así

Quizá porque crecí con la idea de que es normal que los hombres sean infieles, estaba más que preparada para esto. Mi abuela sufrió en silencio las infidelidades de mi abuelo, mi madre se separó de mi padre porque se cansó de ver desfilar mujeres con mi padre que era muy ojo alegre y cuando me tocó el turno de hacer una familia, en el fondo sabía que en algún momento esto podría pasar. A los tres años, justo después de que nació nuestro primer bebé, mi marido tuvo un flirteo con alguien de su oficina. Me dolió pero para ser sincera, también me relajó, y es que criar a un bebé era agotador, más con depresión post parto. Saber que no tenía que cumplirle a mi marido y que mi cuerpo deforme y adolorido no tenía además que cansarse con sexo me dio un respiro, él no me estaba dejando de querer sino solo se estaba desfogando sexualmente de meses de abstinencia. Soy franca, nunca me gustó mucho el sexo, no soy de esas que quiere diario, pero él sí, por algo ya tengo tres hijos. Mi madre me juzga de quererme y valorarme poco porque le conté que no quiero acabar mi matrimonio y que no sufriré como mi abuela, y que por eso dejo que mi marido tenga aventuras casuales fuera de casa, le doy permiso pues. Aunque me siento liberada de mi obligación sexual, no me hace feliz saber que en mi familia me ven como la engañada.

-Engañada conforme

PSH: Querida Engañada conforme,

No es que las relaciones de pareja donde se abre el matrimonio a otras experiencias sexuales con otras personas sea malo o negativo, el asunto en tu caso es que eso sea una válvula de escape y no un acuerdo para mejorar su vida sexual. Estás disfrazando de mejoría algo que no aportas. La falta de actividad sexual de tu parte la delegas en extrañas, y no estaría mal si eso fuera una decisión de plena conciencia, y no la puerta de salida a una actividad que se nota, no deseas. Así la cosa no funciona, porque si bien no te engañas en saber que hay sexo extramarital en tu relación, cosa que además apoyas, sabes que tampoco funciona tu vida de pareja de manera satisfactoria en otras áreas y es en realidad el problema y donde te engañas, lo sabes; por eso cuando te dicen que te engaña  en el fondo sabes que tiene mucho de cierto.

El deseo sexual hipoactivo tiene muchas causas, desde el aspecto hormonal hasta el estrés o problemas psicológicos como la ansiedad o la depresión.

Ignorarlas y encubrirlas con sexo extramarital no las resuelve, lo hace un estudio médico del cual se obtenga un diagnóstico y que genere la posibilidad de llevar un tratamiento, que la mayoría de las veces es exitoso; de acuerdo a la Guía de la entrepierna, de la doctora Claudia Rampazzo, el deseo sexual y el apetito sexual son consecuencia de que la persona se sienta bien consigo misma y las circunstancias que la rodean, lo que aumenta la producción de endorfinas, que nos predisponen al apetito sexual.

(Coordinadoras Cecilia Rosillo y Susana Carrasco)

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