Fracasé como swinger; no soporto que mi esposa disfrute con otro

Al final no pude dejar de pensar que mi esposa estaba disfrutando tanto del sexo con otro hombre como yo debía estar gozando con esa otra mujer

A veces creemos que somos capaces de hacer más cosas de las que en verdad podemos, más cuando nos hemos asumido como muy liberales en cuestiones de sexo. Una de las fantasías que teníamos como pareja es probar ser pareja swinger, sonaba muy transgresor y para mí como hombre toda esa oportunidad de hacer, de forma permitida, lo que para muchos es una prohibición total. El caso es que lo intentamos, pero pese a que pensé estar seguro de poder hacerlo no fue así, y es que al final no pude dejar de pensar que mi esposa estaba disfrutando tanto del sexo con otro hombre como yo debía estar gozando con esa otra mujer, que sin reparos se entregaba al sexo acordado. Mi esposa me dijo que para ella fue muy liberador y le gustó al grado de querer repetir, pero no puedo aceptar frente a ella mi fracaso.

Fracasé como swinger; no soporto que mi esposa disfrute con otro

-Swinger frustrado 

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PSH: Querido Swinger frustrado,

Efectivamente uno nunca sabe a ciencia cierta si será capaz o no de hacer o enfrentar alguna situación imaginaria hasta que se vuelve realidad porque en la fantasía podemos modificar las cosas para vernos ante nosotros mismos con nuestra mejor versión, pero en la realidad experimentamos algo que no nos ofrece la fantasía: las emociones y sentimientos frente a lo que ocurre de verdad y que no está bajo nuestro control.

Pensar que nuestra pareja tenga los mismos derechos a estar con otra persona puede ser aceptable y es lo que muchos toman como base para abrirse a la experiencia swinger, sin pensar en que disfrutar del sexo forma parte de la experiencia personal y que ahí nada podemos hacer en la relación de la pareja con otra persona.

Los celos en este caso se presentan y no se derivan del sentimiento de amenaza de pérdida de la persona, sino que responden a esa parte del ego herido donde lo que se amenaza es el propio desempeño sexual que entra en competencia y en comparación (aunque creamos que no).

El portal guiaswinger.com explica que entre los nueve miedos más comunes en una pareja que se inicia en el mundo swinger está en el hecho de pensar que el otro encontrará a una persona mejor o que se enamore. El miedo es más fuerte que los prejuicios morales o las preocupaciones higiénicas y de salud  http://guiaswinger.com/los-9-miedos-de-una-pareja-que-comienza/ 

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(Coordinadoras Cecilia Rosillo y Susana Carrasco)