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Vencer duelo por viudez requiere compromiso

El proceso tarda entre uno y dos años, dependiendo de las características de cada caso señala a SUMEDICO especialista en tanatología.

  • 17/02/2012
  • 08:21 hrs.

Cuando muere la pareja de un hombre o de una mujer, aunque haya sido una muerte anunciada por alguna enfermedad, lo primero que se experimenta es desorientación y dolor por la pérdida. Esto puede superarse sólo si existe un compromiso explícito del sobreviviente para recuperar un estado saludable porque, de lo contrario, se puede caer en un duelo patológico.

Lo anterior fue descrito a SUMEDICO por la psicóloga Angelina Pacheco Barreiro (*), con 25 años de experiencia en tanatología, quien afirma que la mayoría de las personas cuentan con herramientas psicológicas que les ayudan a trascender el dolor que les provoca una viudez, pero que este proceso puede ser mucho más corto y menos doloroso con la compañía de la herramienta tanatológica, que trata sobre el sentido de la vida y la muerte.

“Hoy como nunca se insiste en que superar un duelo de viudez es un trabajo personal y un compromiso personal de recuperación el proceso de duelo. Yo creo que reconocer, en esa etapa, las emociones que vive una persona, es de mucha ayuda, tanto para el clínico como para el doliente”, indica la psicóloga mexicana.

“Dentro de nuestros dichos mexicanos, uno muy conocido es el que dice que ‘el tiempo lo cura todo’, pero eso es lo más falso que puede haber: un proceso de duelo, para que se resuelva de manera adecuada, implica una actitud de recuperación por parte de la persona que ha sufrido la pérdida, a lo largo de cada día de su proceso. Un proceso de duelo tarda entre uno y dos años, dependiendo de las características de la persona sobreviviente, de sus redes de apoyo y dependiendo del tipo de muerte de la persona querida”

Redes de apoyo

Cada terapia de apoyo para superar la viudez requiere de condiciones singulares, dependiendo de la edad, el sexo y el tipo de unión que tenían la persona fallecida y la que ha sobrevivido. Los hombres y las mujeres presentan diferencias en este tipo de duelo, muchas veces por razones culturales, como explica la doctora Pacheco de Barreiro.

“También, dentro de lo que se cree en la cultura mexicana, se habla de que el hombre es más introvertido en el terreno emocional. En contraste, hay autores que afirman que si la recuperación se va a lograr, esto va a ser gracias a las redes de apoyo de la persona. Esto consiste en tener a alguien cercano que sea capaz de acompañar, durante el principio del proceso de viudez. Muchas veces hace falta hablar del coraje que provoca la muerte o de la tristeza y la culpa que también provoca la muerte”, indica la experta a SUMEDICO.

“Influye también el tiempo que tenía casada la pareja, si hay hijos o si no hay hijos y la red de apoyo, que también se va a conformar de acuerdo con la edad que tengan las personas y su habilidad para socializar. Esas redes de apoyo son básicas, en el sentido de que alguien a quien se le muere un ser querido necesita de alguien que le ayude a reaccionar. La muerte, aunque sea una muerte esperada, nos desorganiza lo cotidiano. Si además se cuenta con un apoyo tanatológico, las cosas se pueden hacer un poco o un mucho menos difíciles para el doliente”, añade.

Comprender la muerte

La tanatología, según sus raíces etimológicas, significa el estudio o el sentido de la muerte. Los tanatólogos ofrecen apoyo terapéutico para aquellos que han recibido un diagnóstico de una enfermedad que los enfrenta con la posibilidad de morir, y con los familiares de personas que tienen un diagnóstico de este tipo. También laboran, cuando fallece una persona, trabajando con la familia, los seres queridos o amigos de la persona que murió, siempre y cuando soliciten en apoyo.

“Se trata de que, durante un apoyo terapéutico de acompañamiento; gracias a la constancia y la presencia del tanatólogo, ayudar a que se reconstruya, se encuentre un nuevo significado de la vida, a pesar de la ausencia de alguien que consideramos tan importante en nuestra vida como quien ha fallecido. Es una adaptación que implica todos los ámbitos; el físico, el emocional, el cultural, el económico, y de manera muy importante la tanatología trabaja mucho el plano espiritual, entendiendo por eso lo que son los valores para la vida, lo que es el sentido y significado de cada día. Cuando se nos muere un esposo o una esposa, parece que se lleva también el sentido de la vida que habíamos contemplado”, dice la integrante de la Asociación Mexicana de Tanatología.

“En general, los seres humanos, cuando nos encontramos en situaciones que nos hacen reflexionar sobre la finitud de la vida, buscamos respuestas. En la medida en que podamos disfrutar y encontrar un sentido del día a día, será más fácil que podamos encontrarle un sentido a la muerte, independientemente de creencias religiosas. Hay que entender cuál es la misión que tengo en la vida y que nadie más puede hacer por mí. El hecho de enamorarse de la vida permite integrar también la muerte. Es prepararse desde la paz interior, para lo que pueda seguir”.

Talleres de duelo

El taller que coordina la Asociación Mexicana de Tanatología está dirigido a personas que pueden tener un diagnóstico que los enfrente a la posibilidad de morir y a personas que tienen que elaborar un proceso de duelo, por muerte de un ser querido o por otros procesos de ruptura emocional, como un divorcio y perder un trabajo. El objetivo es ayudarlos a reencontrar el sentido de la vida.

El taller fue diseñado por la pionera de la tanatología, la psicóloga suiza Elizabeth Kubler-Ross y posteriormente el doctor Alfonso Reyes Zubiría, lo adaptó en ciertos aspectos a la idiosincrasia del mexicano. Desde hace 5 años los coordina la doctora Pacheco de Barreiro.

Se trata de talleres de encierro total durante tres días: desde un jueves a las 13:00 horas hasta el domingo a las 14:00, con un máximo 12 participantes.

“Lo que hacemos es ir reconociendo las emociones que se han experimentado a lo largo del proceso de duelo y todos los recursos con los que cuenta la persona para seguir adelante”, detalló la doctora Pacheco.

(*) Angelina Pacheco Barreiro. Fundadora de la Asociación Mexicana de Tanatología. Coordinadora del Taller Pérdida, Recuperación y Vida. Tel. 5524-85-10 ó 5575-59-95 

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