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Para corregir ronquido, un auxiliar mandibular

Los dispositivos de avance mandibular permiten controlar problemas respiratorios del sueño, abriendo las vías de entrada de aire.

  • 23/02/2012
  • 10:54 hrs.
Cuando se habla de un trastorno respiratorio del sueño, lo mejor es aplicar un tratamiento multidisciplinario que vaya de lo simple a lo complejo, señaló la doctora Emma Patricia García Campos, odontóloga.
 
De igual manera, la especialista refirió que el odontólogo es el encargado de hacer el diagnóstico oportuno del trastorno de sueño, por ejemplo el ronquido, y puede aplicar un tratamiento correctivo como son los dispositivos de avance mandibular, los cuales mantienen fija la mandíbula del paciente y evitan cualquier obstrucción respiratoria.
 
“Los trastornos de sueño tienen una prevalencia muy alta, sin embargo, existen pocos pacientes diagnosticados y son muchos menos lo que se someten a un tratamiento para corregir el problema”. Señaló en su ponencia “Dispositivos de Avance Mandibular”, durante el XXXIII Curso Internacional 2012 de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de cabeza y Cuello.
 
De acuerdo con la especialista, el uso de los dispositivos mandibulares es viejo y data de 1934, y siempre debe ser un odontólogo el que coloque el dispositivo, ya que no sólo puede resultar molesto para el paciente sino dejar de cumplir con su cometido, el cual es  evitar cualquier tipo de obstrucción, abriendo las vías respiratorias del paciente durante el sueño.
 
“Los dispositivos de avance mandibular funcionan para el ronquido primario, un síndrome de apnea obstructiva del sueño de carácter leve, con hasta un 81 por ciento de efectividad, si está bien colocado”, señaló.
 
Las ventajas de estos dispositivos, según la especialista, van más allá de la eficacia –que en algunos casos puede alcanzar hasta un 90 por ciento– ya que además su uso es sencillo, hay un rango de tolerancia variable y su costo es relativamente bajo.
 
“Las desventajas del uso de los dispositivos de avance mandibular como pueden ser incomodidad, tensión muscular, dolor dental y dolor articular van corrigiéndose conforme el paciente sigue utilizando los dispositivos”, señaló.
 
Finalmente, la especialista señaló que si bien los dispositivos de avance mandibular tienen una efectividad comprobada con un porcentaje alto, puede haber casos en que la utilización del dispositivo sea un fracaso, por ejemplo, “cuando hay ignorancia de parte del especialista, cuando no existe un manejo multidisciplinario que incluya a un otorrinolaringólogo y un odontólogo, ausencia de evaluación y seguimiento y, sobre todo, mala selección del paciente”.
 

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