publicidad

Otros

Entre 24 y 40 % de los adultos mexicanos ronca

Especialistas señalan que uno de los trastornos del sueño más comunes es el roncar, debido a una obstrucción que impide respirar bien.

  • 16/02/2012
  • 11:28 hrs.

El 24% de las mujeres mexicanas ronca y el 40 % de los varones mexicanos también lo hace. Este es el síntoma que se detecta con más frecuencia entre las personas que tienen alguno de los 80 trastornos del sueño que se han identificado hasta ahora, afirmaron expertos de la Clínica de Trastornos del Sueño, de la UNAM,  durante la primera jornada del XXXIII Curso Internacional de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de cabeza y cuello.

En las conferencias de apertura del encuentro, que se realiza en la Unidad de Congresos del Centro Cultural Tlatelolco, en la Ciudad de México, los doctores Reyes Haro y Francisco Sánchez Narváez, presentaron un panorama de lo que ocurre en México y en el mundo en relación al diagnóstico y tratamiento de problemas del sueño.

El ronquido es un síntoma que aparece cuando las personas tienen algún grado de obstrucción en las vías respiratorias. Aunque es muy común que se presente en personas con sobrepeso u obesidad no es este el único factor de riesgo pues puede ser el resultados de algunos cambios en la estructura del paladar o elementos musculares como la campanilla o úvula.

Esta obstrucción puede ser un síntoma aislado o puede ser parte de un problema mayor, en el cual el paciente deja de respirar por varios segundos o incluso por un minuto, si hay un bloqueo total de la vía respiratoria. A estos segundos en los que el cuerpo del paciente no recibe oxígeno porque ha dejado de respirar se le llama apnea.

“Uno de los problemas que más preocupa a los otorrinolaringólogos y cirujanos de cráneo es la alta frecuencia de apnea u obstrucción de la vía respiratoria de los pacientes durante el sueño, la cual afecta a niños y a adultos”, explicó el doctor Sánchez Narváez.

Cuando las personas tienen estas interrupciones en el ciclo respiratorio, al mismo tiempo que están dormindas, su cuerpo no alcanza a entrar en las etapas del sueño que son más reparadoras y que sirven para reconstruir el cerebro y otras actividades cognitivas.

“Por eso, los pacientes que tienen esta apnea despiertan al día siguiente cansados y con sonmolencia diurna. En el caso de los niños que también tienen problemas respiratorios mientras duermen, algunos de los primeros síntomas son la hiperactividad, agresividad y sonmolencia”, indicó el especialista de la UNAM.

Algunas veces, la dificultad para respirar llega a interrumpir el sueño del paciente hasta 10 u 11 veces en un periodo de 8 horas en las que intentó descansar.

A estos desórdenes del sueño relacionados con la obstrucción en vías respiratorias se agregan decenas de desórdenes que están agrupados en grupos como insomnios, parasomnias, trastornos del ritmo circadiano y desórdenes conductuales del sueño, entre otros.

Diagnóstico certero

El doctor Reyes Haro, quien es uno de los fundadores de la Clínica de Trastornos del Sueño y que realiza investigación en ese centro desde hace 13 años, informó a los casi 600 otorrinolaringólogos que están reunidos en Tlatelolco, que existen diferentes instrumentos disponibles para diagnosticar trastornos de sueño entre los pacientes.

Algunos de los instrumentos para diagnosticar problemas de sueño se pueden entregar al paciente para que los lleve a casa y se los coloque antes de dormir, como la que se llama Polisomnografía Cardiorrespiratoria Ambulatoria, pero los sistemas mucho más precisos son las Polisomnografías completas, que se realizan pidiendo al paciente que pase una noche completa en una habitación acondicionada en la Clínca para observar todos su comportamiento durante el tiempo de sueño.

“Los métodos de diagnóstico que se pueden realizar en la casa del paciente miden entre 1 y 4 variables como electrocardiograma, niveles de saturación de oxígeno y otros. En cambio, los que se hacen en laboratorio investigan 7 variables, entre las que se agregan las de actividad cerebral durante el sueño”, indicó el doctor Reyes Haro.

“Lo que vemos es que muchos de los pacientes que llegan a las clínicas no tienen problemas en entrar en las etapas de sueño 1 y 2, que son las que consideramos de sueño ligero; pero  esos mismos pacientes tienen dificultades para entrar en las etapas del sueño 3 –que es en la que descansa y se repara el cuerpo- y la fase que llamamos MOR, que es en la que se están en lo más profundo de sueño y hay actividad de reparación del cerebro y sus funciones”, añadió el científico universitario.

El ronquido como síntoma y la apnea respiratoria como un trastorno pueden ser dos de los obstáculos más fácilmente observables cuando se busca un trastorno del sueño y a partir de ellos se puede elaborar un diagnóstico completo que no sólo elimine el síntoma del ronquido por ser molesto sino que evite un daño mayor que puede estar en proceso a nivel cardiovascular, respiratorio o, según las últimas investigaciones, metabólico.  

publicidad

publicidad

publicidad