¿Cuál es el mejor tipo de ejercicio? La respuesta estaría en tu sangre

Un nuevo estudio sugiere que los niveles de ciertas proteínas en el cuerpo podría predecir la respuesta ante distintos tipos de ejercicio.

¿Cuál es el ejercicio perfecto? Recientemente, los investigadores han dicho que el ejercicio ideal podría ser revelado por la sangre, te contamos los detalles para que puedas descubrir cuál es el mejor ejercicio para ti.

¿Cuál es el mejor tipo de ejercicio? La respuesta estaría en tu sangre

El nuevo estudio que incluyó los datos de más de 650 hombres y mujeres sugiere que los niveles de ciertas proteínas en el cuerpo podría predecir la respuesta ante distintos tipos de ejercicio.

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¿Cuál es el mejor tipo de ejercicio? La respuesta podría estar en tu sangre

Al respecto, información publicada por The New York TImes (NYT) aclara que estudios como este requieren ser replicados y ampliados aunque son un comienzo importante hacia nuevo conocimiento respecto a los análisis de sangre y tipos de ejercicio para saber qué se puede esperar de un entrenamiento:

“La respuesta al ejercicio es un tema que probablemente debería discutirse más a menudo y abiertamente de lo que se hace. Sabemos que el ejercicio es maravilloso para nuestra salud. Innumerables estudios demuestran que las personas que hacen ejercicio tienden a vivir más tiempo, con más felicidad y con menos riesgo de padecer muchas enfermedades que las personas sedentarias”.

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Así, para el nuevo estudio publicado Nature Metabolism, los investigadores decidieron observar si ciertas moléculas de la sangre de las personas podrían estar relacionadas con la forma en que sus fisiologías reaccionan a los entrenamientos. 

Para averiguar lo anterior, recurrieron al conjunto de datos producidos durante el estudio a gran escala Heritage, que había profundizado en el ejercicio y la salud de los padres y su descendencia adulta:

“El estudio Heritage incluía pruebas precisas de laboratorio sobre la aptitud aeróbica de las personas, así como extracciones de sangre, seguidas de 20 semanas de ejercicio aeróbico moderado y más pruebas”.

Posteriormente, los investigadores extrajeron los registros de 654 hombres y mujeres que habían participado en el Heritage, abarcando la variedad de edades y etnias, y comenzaron a examinar a fondo su sangre:

“Se centraron en la variedad de moléculas proteicas grandes y complejas que se crean en los tejidos de todo el cuerpo y que, cuando se liberan en el torrente sanguíneo, fluyen y ponen en marcha procesos biológicos en otros lugares, afectando al funcionamiento de nuestros cuerpos”.

Los científicos además comenzaron a utilizar herramientas moleculares de última generación para enumerar el número y los tipos de miles de proteínas en el torrente sanguíneo de cada una de las 654 personas. Luego tabularon esas cifras con los datos sobre la aptitud aeróbica de cada uno antes y después de sus cinco meses de ejercicio.

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Los hallazgos…

Los investigadores encontraron que los niveles de 147 proteínas estaban fuertemente asociados a la condición física inicial de las personas. Si algunos de esos números de proteínas eran altos y otros bajos, los perfiles moleculares resultantes indicaban el estado de forma de la persona. También descubrieron que otro conjunto de 102 proteínas tendía a predecir la respuesta física de las personas al ejercicio:

“Los niveles más altos y más bajos de estas moléculas, pocas de las cuales coincidían con las proteínas relacionadas con la aptitud física básica de las personas, profetizaban el grado en que la capacidad aeróbica de alguien aumentaría, si es que lo hacía, con el ejercicio”.

Planes de ejercicio personalizados…

Por todo lo anterior, los resultados del nuevo estudio sugieren que “las herramientas de perfiles moleculares podrían ayudar a adaptar” los planes de ejercicio, afirmó Robert Gerszten, profesor de medicina de la Facultad de Medicina de Harvard y jefe de medicina cardiovascular del Centro Médico Beth Israel Deaconess, que dirigió el nuevo estudio con su autor principal, Jeremy Robbins, y otros.

Gerszten también detalla:

“Una persona cuya firma protéica en el torrente sanguíneo sugiera que podría ganar poca forma física con una rutina estándar y moderada de caminata, ciclismo o natación, por ejemplo, podría ser guiada para realizar entrenamientos de mayor intensidad o de resistencia”.

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Finalmente, información del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refiere que, aunque se incorpore una rutina de ejercicio sencilla como caminar, trotar, hacer bicicleta o nadar, los beneficios para la salud son numerosos, entre ellos, la mejora del metabolismo, disminuir el porcentaje de grasa corporal, mejorar la presión arterial, entre otros. No olvides siempre consultar con un especialista y acompañar tus rutinas con una alimentación nutritiva y equilibrada.

Con información de: The New York Times y el IMSS