¿Las gatas pueden tener un embarazo psicológico?

El embarazo psicológico ocurre cuando el cuerpo hace pensar que se está produciendo un embarazo cuando en realidad no es así.

Anteriormente te hemos hablado del embarazo psicológico en mujeres, en donde te dijimos que este es un fenómeno que también se conoce como pseudociesis, de “pseudo” (falso) y “ciesis” (gestación). Pero, ¿las gatas pueden tener un embarazo psicológico? A continuación te lo decimos.

¿Las gatas pueden tener un embarazo psicológico?

Si alguna vez notaste que tu minina cambió su comportamiento e incluso engordó y pensaste que había quedado embarazada y al pasar las semanas te diste cuenta que en realidad no estaba embarazada, esta nota será de mucho interés para ti.

¿Las gatas pueden tener un embarazo psicológico?

Aunque los casos de embarazo psicológico en los felinos son muy raros, sí pueden ocurrir. Lo que sucede es que la gata presenta todos los signos y síntomas de un embarazo sin estar realmente embarazada.

Este trastorno suele ser más común que se produzca en las hembras que nunca han parido y que no están esterilizadas, sin embargo, el embarazo psicológico también puede ocurrir en gatas castradas.

Las razones por las que la gata puede tener un embarazo falso son de naturaleza hormonal. Las gatas al tener el celo ovulan y así hayan sido cruzadas o no el útero produce un quiste llamado cuerpo lúteo. Si no se produce una fecundación, este quiste tiende a desaparecer. Lo que sucede con los embarazos psicológicos o falsos es que en vez de que esto ocurra, el quiste se mantiene y activa el mecanismo del embarazo, entre cuyos síntomas se encuentra la producción de progesterona.

Los gatos, así como otros animales, junto a los seres humanos, producen la hormona progesterona que es la responsable de preparar el cuerpo para llevar, desarrollar y mantener las crías. Esta hormona se libera en las semanas siguientes al celo, que es cuando la gata se encuentra más receptiva al acercamiento del gato macho. En esta fase, los embarazos psicológicos pueden ocurrir así no haya ocurrido el apareamiento, porque la hormona es capaz de actuar por sí misma y engañar al cuerpo y a la mente del animal que no logrará distinguir entre un embarazo real y un embarazo falso.

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(Foto: Pinterest)

¿Cuáles son los síntomas de un embarazo psicológico en gatas?

A través de la hormona progesterona, la gata tendrá todos los síntomas de un embarazo, por lo que será difícil de distinguir a simple vista que estamos ante un embarazo psicológico. A muestra de los primeros síntomas, lo mejor será llevar a tu gata al veterinario para realizarle la evaluación correspondiente.

Los síntomas que puede presentar tu gata a nivel físico son los siguientes:

-Aumentará de peso y se le hinchará el abdomen

-Sus pezones también se hincharan, se volverán rosados y presentarán glándulas mamarias más grandes.

-Vómitos.

-El ciclo de celo se detendrá.

-Producirá leche y flujo vulvar.

Tu gatita también puede presentar síntomas emocionales como:

-Actuar demasiado maternal y amorosa.

-Su apetito se verá alterado.

-Cansancio y letargo.

-Cambios de comportamiento, puede estar más nerviosa e insegura.

-Buscará hacer una especie de refugio o nido para prepararse para el ‘parto’.

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¿Cómo actuar ante un embarazo psicológico de una gata?

Tu gata al pensar que está embarazada necesitará una serie de cuidados adecuados. Si muestra síntomas de un embarazo psicológico, deberás tratarla con amor y lo más normal posible. Ella buscará atención y tú deberás dársela. También deberás tener paciencia ya que los síntomas del supuesto embarazo pueden durar algunos meses.

Es importante que lleves a tu gata con un especialista para que valore la intensidad del embarazo psicológico y determine el mejor cuidado.

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(Con información de: Experto Animal y My Animals)