¿Cómo llevar a un gato al veterinario sin que lo pase mal?

Llevar a un gato al veterinario puede ser un calvario tanto para ti como para la mascota si no se toman las medidas necesarias

Llevar a un gato al veterinario puede ser una experiencia traumática para los mininos y es que, a diferencia de los perros, ellos no siempre disfrutan salir de casa. Como sabemos que es indispensable llevarlo a sus revisiones, aquí te decimos cómo llevar a tu felino con el médico sin que lo pase mal.

¿Cómo llevar a un gato al veterinario sin que lo pase mal?

Es normal angustiarse cuando llega el momento de llevar a un gato al veterinario, pues existe el miedo de que salga corriendo y escape ante la presencia de tantos estímulos.

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(Foto: Pexels) 

Pero no te preocupes, hay consejos sencillos pero muy útiles que te ayudarán a lograrlo sin que sea un calvario tanto para el animal como para ti.

¿Cómo llevar a un gato al veterinario?

Llevar por primera vez a un gato al veterinario no es fácil, especialmente cuando ya es adulto y no tiene la experiencia o por su parte, la pasó muy mal en alguna de sus visitas anteriores.

Si tienes que llevar a tu minino a su consulta con el veterinario, a continuación te compartimos algunas recomendaciones para no fallar en el intento ni hacer que el peludo lo pase mal:

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(Foto: Pexels) 

1. Mantén la calma

Los gatos pueden detectar fácilmente cuando estás nervioso o intranquilo, emociones negativas que además puedes transmitirle.

Por ello, es importante que el día que vayas a llevarlo al veterinario te tomes las cosas con calma y que empieces por meter al gato a su transportadora con tiempo, sin forzarlo.

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2. Usa el transporte adecuado

Uno de los peores errores al llevar a un gato al veterinario es creer que porque es un animal tranquilo, podemos llevarlo en los brazos o en una bolsa o mochila que no cierra.

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(Foto: Pexels) 

Recuerda que afuera hay ruidos fuertes, otras mascotas y personas que pueden asustarlo fácilmente y alterarlo, haciendo que busque escapar, lo que podría resultar muy peligroso.

Por ello, es fundamental que lo lleves en una transportadora, de preferencia con puerta delantera para meterlo fácilmente. También pueden funcionar las mochilas transportadoras para gato conocidas como de burbuja.

3. Usa estímulos positivos

Pelearse con el gato para forzarlo a entrar en la transportadora o mochila no es la mejor de las ideas, lo más efectivo es familiarizar al animal desde antes para que aprenda a verlo como algo suyo y que no le hará daño.

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(Foto: Freepik) 

Puedes dejar la transportadora cerca del espacio donde duerme para que pueda explorar y si hay mucha indiferencia, funciona colocar algunos juguetes o bocadillos en el fondo para que se atreva a entrar.

En algunos casos, incluso pueden disfrutar dormir ahí y el momento de meterlos para llevarlos al veterinario es mucho más sencillo. Si puedes, es ideal hacer recorridos cortos por la calle o en el coche para que se acostumbre.

4. Cubre con una manta  

Este gesto tan sencillo puede ser clave para que un gato mantenga la calma en camino hacia el veterinario, pues evita que se sienta muy expuesto a estímulos que considera peligrosos, como ruidos fuertes o hasta la presencia de perros.

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(Foto: Pexels) 

Cubre la transportadora con una manta en todo el trayecto, dejando libre el espacio por donde entra el aire y procura que no reciba golpes o movimientos bruscos.

Mantén la transportadora del gato tapada incluso mientras esperas a que los atiendan.

5. Agrega algo de casa

Al llevar a un gato al veterinario también es fundamental que perciba el olor de casa o algo familiar en el trayecto, lo que puedes lograr simplemente colocando una toalla o su manta dentro de la transportadora.

Así el animal se sentirá más tranquilo y cuando llegue a casa no tendrá el olor de la clínica, un aroma que puede ser desconocido y causar rechazo entre las otras mascotas que estén en el hogar.

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(Foto: Freepik) 

Una vez que estés en la sala de espera, mantén la transportadora tapada y sobre tus piernas para evitar que los canes se acerquen a olisquear y alteren al felino.

Con estos sencillos consejos, llevar a un gato al veterinario no volverá a ser motivo de preocupación para ti ni para tu mascota.

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(Con información de Mis Animales y Muy Interesante)