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Salvar embarazadas con cáncer y covid, el reto de ser gineco-obstetra
Ser médico

Salvar embarazadas con cáncer y covid, el reto de ser gineco-obstetra

Son numerosos los retos en la rama de la medicina de ginecología y obstetricia. Foto: Hospital Juárez de México

Desde que inició su carrera en ginecología y obstetricia hace 22 años, ha visto casos sin precedentes en la literatura médica y no se rinde en su labor

  • SUSANA CARRASCO
  • 17/08/2020
  • 17:02 hrs.

Desde hace 22 años, el Dr. Antonio Gutiérrez Ramírez, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia en el Hospital Juárez de México (HJM), se ha dedicado a tratar complicaciones de mujeres en edad reproductiva y que cursan un embarazo. Y le ha tocado enfrentar retos cada día: mujeres embarazadas con cáncer o covid-19, alguna que se quiso suicidar u otras que enfrentan problemas que se pudieron evitar si se hubieran hecho estudios antes y durante el embarazo.

Por eso, desde que estudiaba la carrera de medicina, el doctor Gutiérrez Ramírez siempre tuvo la motivación de ayudar a las personas que han perdido su salud.

"En mi año de internado médico, me di cuenta de que la ginecología y la obstetricia es lo que yo quería seguir y creo que no me equivoqué de camino", dice en entrevista con SuMédico.

Ginecología y obstetricia, la pasión del experto

Esta rama de la medicina ha sido la pasión del especialista, quien describe que en general, estudia la salud de la mujer. En el caso de la ginecología, se trata a mujeres en edad reproductiva para la detección de enfermedades ginecológicas, como el cáncer de mama y cervicouterino, los trastornos menstruales, etcétera. La obstetricia es todo lo que tiene que ver con la salud no solo de la mujer, también del bebé durante el embarazo.

"Vemos tanto los casos de embarazos normales como los complicados ya sea por cuestiones de la propia gestación o por enfermedades crónicas que causan problemas en esta etapa, como la diabetes e hipertensión", señala.

Debido a la falta de prevención, pueden surgir complicaciones fuertes

Aunque ha podido ayudar a numerosas pacientes durante su carrera como médico y ahora jefe de área, el especialista también ha enfrentado desafíos muy importantes, principalmente porque, según destaca, México es un país con muchísimas carencias en cuanto a medicina preventiva, ya que "en general, las personas no tenemos la cultura de ir a hacernos un chequeo clínico o de laboratorio a pesar de que eso previene muchísimos problemas de salud, vamos al médico solo cuando nos sentimos mal y ese es un reto fuertísimo".

Debido a esa falta en la cultura de prevención, el médico ginecólogo y obstetra ha visto casos muy complicados que, desde su punto de vista, pudieron resolverse con una atención primaria o los estudios previos al embarazo.

Embarazada y con cáncer: ¿ella o el bebé?

"Hemos tenido pacientes embarazadas con cáncer de mama o cervicouterino, que vienen con una gestación muy avanzada. Porque no hicieron chequeos previos, en algunos casos, ni siquiera sabían de su enfermedad hasta que se embarazaron. Por ejemplo, una de nuestras pacientes con cáncer en etapa avanzada requería radioterapia, pero estaba en las 24 semanas de embarazo, y no era posible hacerle el tratamiento", explica.

Afortunadamente, los cambios en la medicina ginecológica y de obstetricia le permitieron salvar tanto a la paciente como a su bebé, ya que, según cuenta, en otros tiempos la solución más sencilla hubiera sido hacer abortar a la paciente para que pudiera tomar el tratamiento contra el cáncer.

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"Tuvimos que hablar con ella y su familia, en términos sencillos y que pudieran entender, para decirles las ventajas y desventajas de tener al bebé y ayudarles a tomar una buena decisión. Ya no es como antes que el médico decidía y punto, que en este caso hubiera sido el aborto para que la mujer pudiera recibir la radioterapia. Actualmente, la medicina ha cambiado mucho, ahora se debe dar la información suficiente a la paciente para que elija lo mejor. En este caso, ella quiso seguir con su embarazo y recibir su tratamiento posteriormente. A la semana 34 nació su bebé saludable y la mamá también resultó bien, siguió en oncología con su radioterapia seis semanas después del puerperio. Y así hemos visto muchos casos que nos llenan de satisfacción como equipo de trabajo", cuenta el gineco-obstetra

La inconformidad de los familiares de las pacientes es otro tema que le ha causado problemas, pero para el doctor del Hospital Juárez, solo se trata de complicaciones que no le impiden seguir haciendo hasta lo imposible por salvar a sus pacientes y permitirles volver a casa con un buen estado de salud.

Se enfrentan a casos sin antecedentes en la literatura médica

"Hemos tenido muchos casos verdaderamente difíciles, que son retos y que incluso no tienen antecedentes en la literatura médica. Se me viene a la mente una paciente que llegó a urgencias porque intentó quitarse la vida y le quedó como secuela una estenosis laríngea. Apenas podía respirar, llegó además con un embarazo ya avanzado como de 32 o 33 semanas. La internamos y el manejo no fue solo ginecológico, sino multifactorial, pudimos hacerle una cesárea, el bebé salió bien y ella con todas las atenciones se fue bien a casa. Sin embargo, la familia de la paciente interpuso una queja porque pensó que nosotros le habíamos lastimado la garganta. Pero la satisfacción final para mí fue que tanto mamá como bebé salieron bien", subraya.

Cuando creíamos que ya lo habíamos visto todo, llega un caso único

"Aquí en el Hospital Juárez siempre nos enfrentamos a retos, cuando creemos que ya vimos todo en la medicina de ginecología y obstetricia, llega un caso que nunca habíamos visto", dice el experto.

Pero sin duda, uno de los obstáculos más importantes en sus años como profesional de la salud, ha sido la pandemia por covid-19, que lo llevó a organizar rápidamente a todo su equipo para poder atender y salvar a la mayor cantidad de mujeres embarazadas contagiadas con el letal virus y a sus bebés.

"El covid-19 ha sido todo un reto, en el área de ginecología y obstetricia, nos dividimos en dos partes, una para atender pacientes covid y otra para pacientes sin el virus, porque las mujeres embarazadas que no tienen ningún problema respiratorio siguen llegando y no podemos enfocarnos solo en aquellas afectadas por la pandemia", explica. 

 "Junto con el área de urgencias, valoramos la parte obstétrica de las pacientes que llegan con complicaciones respiratorias y decidimos qué es lo mejor. En caso de requerir hospitalización, sobre todo las pacientes de gravedad, se hace una cesárea y después la paciente es trasladada a las áreas covid. Todo se hace con el equipo de protección y los lineamientos establecidos", describe el doctor Gutiérrez.

No obstante, ante el miedo de un contagio o la creencia de los mitos populares que han propagado la idea de que las personas con covid que acuden al hospital ya no salen vivos, se complicaba aun más el panorama, pues muchas de las pacientes embarazadas no eran sinceras cuando eran cuestionadas sobre su estado de salud.

No ha habido un bebé positivo en el Hospital Juárez durante la pandemia

"Un problema es que algunas pacientes niegan sus síntomas de covid pero tarde o temprano los médicos nos damos cuenta. Afortunadamente, no ha habido un bebé positivo en los nacimientos durante la pandemia en nuestro servicio, solo tuvimos una muerte materna entre las pacientes confirmadas con covid-19, llegó grave al área de urgencias, se le hizo la cesárea y el bebé se fue bien a casa pero por desgracia, ella no", relata.

A pesar de los obstáculos, los retos y las pandemias, el especialista en ginecología y obstetricia dice estar muy orgulloso de su labor, especialmente al pertenecer a un equipo como el del Hospital Juárez, pues, de acuerdo con su experiencia, esto le ha permitido ayudar a pacientes que en otras circunstancias no podrían recibir atención médica, lo que sin duda lo motiva día con día a ser un mejor profesional de la salud.

"Estar en una institución pública es un orgullo, al principio puede que se busque solo garantizar un buen ingreso, pero con el tiempo, en especial aquí en el Hospital Juárez de México, uno se pone la camiseta y lo económico no es lo más importante, sino las actividades asistenciales que nos llenan porque nos permiten ayudar a los pacientes con escasos recursos y resolver patologías difíciles. El mayor logro en general es la satisfacción que uno tiene al ver que una paciente recupera su salud y se va a casita con la familia en buen estado para seguir con su vida normal. Estar en la jefatura del área de ginecología y obstetricia me ha permitido coordinar las actividades de los médicos, gestionar equipos, medicina, etcétera, todo con la finalidad de dar calidad y calidez en la atención a las pacientes. Es un orgullo", describe con emoción. 

La violencia obstétrica es una de las complicaciones que ha enfrentado la rama de la ginecología y obstetricia en general y según la experiencia del experto, esto ha ido cambiando y en el Hospital Juárez, se da prioridad a la atención humanizada de las pacientes, así como a la actualización en las técnicas y avances tecnológicos.

"En la ginecología y obstetricia ha habido muchos avances pero sobre todo se ha buscado volver a la medicina humanizada, donde el cuerpo no se estudie en partes, sino como un todo. También se hacen esfuerzos por tener un contacto directo con pacientes y familiares e involucrarlos para juntos resolver las situaciones de salud que se presentan", explica el ginecólogo y obstetra.

Queda mucho por hacer 

A pesar de estos esfuerzos, aún queda mucho por hacer para garantizar una atención adecuada y de calidad para todas las mujeres en edad reproductiva en el país, pues según el experto, "falta concientizar a las mujeres y a la población en general, hacer muchas campañas de salud para tener el buen hábito de hacer medicina preventiva, porque así se hacen diagnósticos tempranos y se evitan enfermedades y complicaciones".

"En el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Juárez, la mayoría de las pacientes no vienen por prevención, sino para buscar una cura a su problema, pero siempre aprovechamos las oportunidades para platicar con ellas y sus familiares acerca del origen de lo que les sucede y cómo se pudo haber prevenido, para promover las revisiones rutinarias básicas como la mastografía y el papanicolaou. También les damos orientación en métodos anticonceptivos para prevenir el embarazo no deseado", concluye.

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