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Ricardo Baruch el doctor activista contra el VIH
Derecho a la salud

Ricardo Baruch el doctor activista contra el VIH

(Foto: Miguel E. Nuñez)

Baruch dice que la cura del VIH todavía se ve lejana pero en la actualidad existen nuevas tecnologías para su prevención

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)  afecta a las células del sistema inmunitario, alterando o anulando su función. La infección produce un deterioro progresivo del sistema inmunitario, con la consiguiente “inmunodeficiencia”. Se considera que el sistema inmunitario es deficiente cuando deja de poder cumplir su función de lucha contra las infecciones y enfermedades.

Los primeros casos de infectados aparecieron en 1981 en Estados Unidos.

A lo largo de este tiempo muchas personas con VIH han sido discriminadas y es por eso que Ricardo Baruch tiene la firme intención de defenderlas y brindarles el derecho a la salud que todas las personas merecen.

Ricardo Baruch Domínguez es doctor en ciencias por el Instituto Nacional de Salud Pública. Se ha dedicado al activismo y a la investigación en temas de salud sexual y reproductiva con diversas organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales como ONUSIDA, el Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y la International AIDS Society.

Actualmente se desempeña como oficial de incidencia política para América y el Caribe para la International Planned Parenthood Federation (IPPF).

Desde siempre quiso vincular el activismo con la investigación debido a que le parece que son dos cuestiones que tienen que ir muy de la mano. Así lo dijo en entrevista con SuMédico.

 

Desde muy joven empezó en el activismo a favor al derecho de la salud

Siendo todavía adolescente se unió como voluntario a la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (Mexfam), que es una organización que promueve la salud sexual y reproductiva en la población y particularmente en jóvenes.

“Yo, en algún momento cuando era chico, tuve dudas al respecto en temas de sexualidad, me acerqué a la organización y después me invitaron a participar como voluntario y fue así como empecé a trabajar en estos temas relacionados con la salud sexual y reproductiva. Desde ese entonces me mantuve muy cercano a las organizaciones y también decidí llevar un poco mis estudios profesionales hacía ese campo”.

En la universidad se empieza a interesar en temas relacionados con VIH

Por motivos personales, durante su etapa universitaria empezó a investigar sobre este tema, ya que tuvo una pareja que tenía VIH y empezó a indagar más sobre este virus que provoca el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Su pareja estaba muy involucrada en el activismo de VIH y fue así como se empezó a relacionar más en ese mundo.

También se dio cuenta que en ese entonces, por 2003-2004,  había muy poca evidencia sobre la epidemia del SIDA en poblaciones claves (gays, mujeres transexuales, trabajadoras sexuales y usuarios de drogas) había muy pocos datos al respecto, lo cual le parecía bastante irónico, ya que todo el mundo sabía que ahí estaba el meollo de la epidemia pero al mismo tiempo  las políticas y los programas se dirigían a población general.

Fue por ese motivo que empezó el interés por mostrar de alguna forma que las poblaciones claves eran las más afectadas y hasta la fecha lo son, y que por lo tanto habría que ponerle mucha más atención al trabajo de tratamiento de VIH en quienes concentran el mayor peso de la epidemia, señala Baruch.

Poblaciones afectadas han sido la inspiración de Baruch

Al llegar al Instituto de Salud pública en 2010 fue que empezó a colaborar con otros investigadores que tenían una amplia trayectoria en temas relacionados con VIH y salud reproductiva y empezó a generar diversas investigaciones, estrategias y evaluaciones en estos ámbitos y eventualmente con la explosión de las redes sociales en ese entonces fue que vio un nicho para hacer un poco más de divulgación sobre estos temas.

“Muchas veces cuando uno hace investigación la presentas en un congreso y si no fuiste al congreso ni te enteras, yo trato de dar más difusión de una manera permanente a todos estos temas para que no se queden del dominio únicamente de cierto grupo y que realmente llegue a mucha gente y esa mucha gente incluye a activistas, personas que viven con VIH y no se dedican a estos temas pero les interesa saber qué onda con las nuevas tecnologías”.

La cura del VIH todavía se ve lejana

A pesar de que existen muchos ensayos clínicos a nivel mundial, Baruch asegura que todavía se ve lejano que pueda existir una cura en contra del VIH, ya que los ensayos que se han dado no han sido exitosos.

Sin embargo si ha habido personas que se han curado del VIH

“Hay tres personas que se han curado del VIH pero han sido por situaciones muy específicas, incluyendo una que se anunció este año en Brasil que recibió medicamentos antirretrovirales en combinación con suplementos alimenticios.

En su opinión se podría pensar que cada vez estamos más cerca pero desafortunadamente todavía no podemos pensar que en un corto plazo tengamos una cura.

Además, señala que de las tres personas que se han curado de VIH los tratamientos médicos han sido diferentes.

“La primer persona curada de VIH recientemente murió de cáncer. Esta persona se había curado gracias a un trasplante de médula ósea la cual se hizo para tratar de curar el cáncer y al hacer este procedimiento resulta que se cura de VIH, pero es muy complejo, por lo que no se puede tratar de hacer esto con todas las personas que padecen la enfermedad; además no está comprobado que de esta manera se pueda curar el VIH en todas las personas.

Ha habido dos o tres pacientes en el mundo que se creía que se habían curado a través de unos medicamentos, pero resulta que después de unos meses o años el virus volvió a estar presente en sus cuerpos. Todo ello sí le da a la comunidad científica ciertas claves para ver por dónde hay que seguir buscando, pero todavía no tenemos un método claro en el horizonte, afirma.

Aunque no hay cura para el VIH existen nuevas tecnologías que ayudan en la prevención del virus

“En primer lugar el método por excelencia que se ha estado implementándose desde hace un lustro en varios países es la profilaxis por disposición, que es un método que consiste en la ingesta de pastillas antirretrovirales de forma diaria para prevenir la transmisión del VIH”, comenta Baruch.

El doctor también asegura que en los últimos dos años se han dado a conocer otras alternativas que son:

-Medicamentos inyectables: son similares a los anticonceptivos y se inyectan una vez al mes o cada dos meses.

-Implantes subdérmicos:  se ponen debajo de la piel del brazo.

-Anillos vaginales: este es el último método del que se ha comprobado su efectividad; su principio es liberar medicamento de manera paulatina para que la persona pueda evitar la transmisión del VIH en caso de prácticas sexuales de riesgo.

“Todos estos métodos ofrecen una efectividad muy alta, del más del 99 por ciento si se utilizan correctamente. Es muy probable que en los inyectables, los implantes subdérmicos y los anillos vaginales se vayan a empezar a producir de manera comercial próximamente para ampliar las opciones de prevención sobre todo para las personas que están en mayor riesgo”, declaró Baruch.

Para Baruch el derecho a la salud no está del todo logrado

 

“Es importante reconocer que el derecho a la salud en México y en toda América Latina y el Caribe no está del todo logrado; aunque esté plasmado en el papel, falta muchísimo que hacer”.

Señala que es labor de todos defenderlo, desde el personal de salud hasta los usuarios y usuarias que viven con VIH o tienen algún otro padecimiento. Asegura que también es importante que se informen, que se movilicen y que puedan defenderlo, “digamos que hoy en día está habiendo muchos cambios en cuanto a los recursos, en cuanto a las Instituciones, a los servicios que en teoría deben estar garantizados, pero vemos en ocasiones que están fallando y que nos tenemos que movilizar”.

Pone como ejemplo lo que sucedió con el Fondo de Salud para el Bienestar en el que la presión de las personas con VIH sirvió para mostrar a diputados y senadores que no pueden jugar con la salud de las personas.

“Este tipo de cosas son un buen recordatorio para darnos cuenta que aunque pareciera que hemos llegado a un punto donde más o menos vamos bien, todavía falta mucho para defender lo que ya tenemos y lograr que la atención sea realmente integral con una perspectiva de derechos humanos y que incluya realmente a todas las personas, incluyendo a la comunidad LGTBI Q+, a las trabajadoras y trabajadores sexuales, a los usuarios de drogas que históricamente han sido personas discriminadas e ignoradas por los sistemas de salud y que ya no se puede seguir permitiendo que esto ocurra”.

Lo que falta para lograr el derecho a la salud en todas las personas

De acuerdo con Ricardo Baruch se tiene que convencer a la clase política, convencer a todos los partidos que es muy importante aumentar la inversión en salud.

Señala que con la pandemia nos hemos podido dar cuenta como las instalaciones de salud que tenemos no son suficientes.

“Esperaría que esto sea una señal para que realmente se pueda tomar conciencia de la importancia que tienen los presupuestos y el fortalecimiento de los sistemas”.

Además, asegura que muchas veces se otorga más dinero para medicamentos, pero si no se fortalece el sistema de salud como tal, pensando en la infraestructura, pensando en la mano de obra del personal de salud, pensando en la calidad de la atención, es algo que no va a mejorar.

La ciudadanía también debe poner su granito de arena para mejorar el sistema de salud

La ciudadanía debe de tener un papel mucho más activo. No podemos dejar que esto sea algo que meramente decidan los políticos sino que nosotros tenemos que ser más proactivos para exigir y es algo que quizá ya vemos más en redes sociales pero todavía falta mucho para asegurarnos que tenemos una ciudadanía plena en materia de salud”, recalca Baruch.

Dedicarse a temas complejos como el sida es una misión para Baruch

Es parte de una misión que deberíamos tener todos los humanos de hacer el bien para las personas que nos rodean e incluso las que muchas veces no conocemos y que están más allá de nuestro alcance. El hecho de poder quizá cambiarle un poco la vida a muchas personas definitivamente trae una enorme satisfacción personal pero sobre todo esta idea de que se puede cambiar al mundo con una acción a la vez”.

Baruch no se conforma con lo que ha obtenido y señala que aún le falta mucho por hacer

Asegura que trabajar  en los temas de VIH, el estar involucrado en los temas de activismo es algo que le ha permitido llegar a muchos espacios, trabajar con organismos internacionales, viajar a más de 40 países apoyando proyectos y asistir a reuniones como la del Fondo Mundial de la Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria y la del Fondo de Población.  “He llegado más lejos de lo que imaginé, pero lo importante sobre todo es pensar en las vidas que he impactado gracias al trabajo que he realizado; sin embargo, falta muchísimo más por hacer”.

En 2010 fue condecorado con el Premio de la Juventud en Puebla

El premio lo ganó gracias a la lucha que hacía como activista en favor del reconocimiento legal de las personas transgénero. “Estábamos luchando por el acceso al tratamiento integral en Puebla porque si bien estaban reconocidos en la ley, la gente que no vivía en la ciudad de Puebla no podía acceder a tratamientos. Eran luchas que eran muy relevantes, de las que muchos jóvenes estábamos siendo parte”.

Además de ese premio ha recibido otros importantes:

-En el 2011 recibió un premio por parte del Senado, de la Comisión de Salud por activismo en temas de VIH y SIDA, que fue un premio que impulsó la Fundación Mexicana de la Lucha contra el SIDA junto con un par de senadores de esa comisión.

-En el 2017 le dieron un premio de parte del gobierno de Jalisco por la contribución en la lucha en contra de la epidemia de SIDA.

-En el 2020 recibió un premio por los organizadores de la marcha LGTBQ+ de la CDMX por el activismo en temas de diversidad sexual.

Todos esos reconocimientos son importantes sobre todo porque ayudan a seguir adelante en estos temas. Si bien a veces no son parte de su trabajo o a veces si, requieren hacer mucho sacrificio de tiempo, esfuerzo, de vacaciones para siempre estar al pie del cañón y ese tipo de reconocimientos ayudan a ver que vale la pena estar en todos estos movimientos, destaca el doctor.

Si bien la voz de Ricardo Baruch es muy escuchada en la actualidad, en el futuro le gustaría estar en una posición desde la política o desde la sociedad civil o desde la academia que le permita tener un mayor impacto en la sociedad para cambiar las cosas de una forma mucho más estructural.

“Para mí sería ideal poder participar en algún espacio en donde realmente pueda cambiar las cosas mucho más que una a la vez”.

El legado que le gustaría dejar a Ricardo Baruch

“Me gustaría ser recordado como alguien que siempre luchó por su comunidad y por tratar de detener las injusticias hacía muchos de los grupos que históricamente han sido violentados y discriminados. Y sobre todo como alguien que siempre fue congruente con la lucha por los derechos humanos y por la salud de todas las personas y en particular por las personas que muchas veces el estado no ha volteado a ver o se tardó mucho en voltear a ver”, sentenció Baruch.

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