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¿Qué debe llevar una ofrenda para bebés y niños fallecidos?
Ser padres

¿Qué debe llevar una ofrenda para bebés y niños fallecidos?

Conoce cuáles son los elementos que debe llevar una ofrenda para bebés y niños fallecidos en este Día de Muertos

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 01/11/2019
  • 12:06 hrs.

La ofrenda de Día de Muertos es una tradición muy arraigada en México que simboliza el reencuentro con los seres queridos que han muerto pero, ¿qué hay de los muertos chiquitos? Conoce lo que debe llevar una ofrenda para bebés y niños.

Ofrenda para bebés y niños

Según el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, la ofrenda del Día de Muertos se hace para recibir a los muertos con elementos naturales, frugales e intangibles, incluyendo los olores y fragancias que le nacen a las flores, al incienso y al copal.

La ofrenda de muertos debe tener varios elementos esenciales. Si faltara uno de ellos, se cree que pierde un poco del encanto espiritual que rodea a este patrimonio religioso.

En muchos de los hogares mexicanos el 31 de octubre se elabora la ofrenda dedicada a los bebes y niños o "angelitos".

Se cree que sus ánimas llegan el día 1 de noviembre para nutrirse de la esencia y el olor de los alimentos que sus padres les prepararon.

¿Qué elementos lleva? 

La ofrenda de muertos o altar de los "angelitos" lleva comida igual que la de un adulto, solo que se debe tener cuidado de no condimentarla con chile, porque les haría daño. Algunos padres optan también por dejar mamilas con leche para los bebés.

Es imprescindible que las flores y los candelabros sean blancos, pues este color simboliza la pureza de estos inocentes difuntos.

Flores como el alhelí y la nube no pueden faltar pues su color significa pureza y ternura y se cree que acompañan a las ánimas de los niños y bebés fallecidos. En muchos lugares del país se acostumbra poner caminos de pétalos que sirven para guiar al difunto del campo santo a la ofrenda y viceversa. 

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A los bebés y niños muertos también se les ponen dulces de alfeñique y pasta elaborada con azúcar, ya que con este material se fabrican figuras de animalitos, canastitas con flores, zapatos, ánimas y ataúdes.

En algunos lugares, la ofrenda para bebés y niños se adorna con juguetitos de barro pintado con colores alegres o con algunos peluches; así cuando lleguen las ánimas de los difuntos "chiquitos" podrán jugar tal como lo hacían en vida.

Todos los altares cuentan con panes en miniatura, pues se cree que a los niños les gusta mucho, al igual que las tortillas, la fruta y el dulce de calabaza.

Un detalle importante es que todos los elementos que conforman el altar de los "angelitos" deben estar elaborados a una escala reducida.

Ninguno debe ser grande, ni pueden ponerse objetos que pertenezcan a los altares de los adultos. De ser así, se cree que los niñitos se enojarían, se pondrían tristes y no comerían lo ofrecido.

Las veladoras blancas que guían con su flama a las ánimas de los bebés y niños tampoco pueden faltar en su ofrenda, ya que la luz alumbra su regreso a casa.

El copal e incienso es otro elemento importante, ya que se utiliza para limpiar el lugar de los malos espíritus y así el alma del pequeño puede entrar a la casa sin ningún peligro.

Si lo deseas, también puedes incluir una fotografía del pequeño fallecido y el clásico papel picado. 

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