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¿Por qué los premios no son buenos para los niños?
Ser padres

¿Por qué los premios no son buenos para los niños?

Los sistemas de recompensa son raramente útiles para producir cambios duraderos en actitudes o en el comportamiento

Tener hijos significa una enorme responsabilidad, los padres siempre van a querer educarlos de la mejor forma, sin embargo muchas veces se cometen errores sin saberlo, es por eso que hoy te diremos, ¿por qué los premios no son buenos para los niños?

¿Por qué los premios no son buenos para los niños?

De acuerdo al sitio especializado bebés y más, los sistemas de recompensa son raramente útiles para producir cambios duraderos en actitudes o en el comportamiento. Ya que los efectos que producen duran mientras existe la recompensa, que es lo que motiva el comportamiento buscado.

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Si no hay premios el niño pierde el incentivo que motivaba su buena forma de actuar y vuelve a comportarse tal y como lo hacía antes de recibir la recompensa.

Varios investigadores han descubierto incluso que los niños cuyos padres hacen uso frecuente de estos sistemas de recompensa tienden a ser menos generosos que sus compañeros.

Cuando se da un premio se pierde el interés a largo plazo

Un estudio publicado en el libro ‘Desarrollo infantil’, de las autoras  Diane Wolfe Marlin y Julie Rotter, demuestra por qué al dar un premio se pierde el interés a largo plazo, y es que en dicho estudio se les ofreció a 35 niños de entre tres y cinco años una bebida que no conocían llamada ‘Kéfir’ que es un lácteo fermentado junto a otras ocho bebidas y se les pidió que las ordenaran por orden de preferencia.

(Foto: ehow)

A algunos niños se les pidió que bebieran ‘Kéfir’ y se les dio un poco más al acabarla como forma de premiarlos. A otros niños se les pidió que bebieran, se les dio un poco más y se les ofreció una entrada para una película infantil si bebían más cantidad. A un tercer grupo se les dio la bebida, se les ofreció más al acabar la primera sin presión alguna y acto seguido pudieron ver la misma película infantil, sin que nadie estableciera relación alguna entre beber más ‘Kéfir’ y ver la película.

Los niños que recibían premios y halagos bebían más cantidad y pronto situaron a la bebida como una de sus favoritas, sin embargo, tras cuatro semanas realizando estas acciones dos veces a la semana, el ‘Kéfir’ perdió popularidad y posiciones entre los niños.

Los niños a los que no se les ofreció recompensa por beber kéfir dijeron, que al inicio les parecía una bebida aceptable (la posicionaron como menos preferida que los que la recibieron como premio), sin embargo, pasadas las cuatro semanas, la bebida escaló posiciones y acabó siendo considerada como la mejor bebida para estos niños que no fueron premiados.

Castigos y premios no, consecuencias sí, la mejor forma de educar a un niño

Esta es una de las mejores técnicas que destaca el método Montessori para educar a un niño, este método, al igual que hacen muchos otros basados en una crianza respetuosa, dice que no debemos decir las palabras castigo o premio en ningún momento. En su lugar hablaremos de las consecuencias según los actos del niño.

Ventajas de educar a tu hijo sin premios

De acuerdo al método Montessori estas son las ventajas de educar a tu hijo sin premios:

-Se estimulan las capacidades de los niños

-Se incrementa la auto-motivación

-Satisfacción para el niño

-Se refuerza la autoestima

-Refuerza la cooperación

Ahora que ya sabes por qué los premios no son buenos para los niños puedes buscar otros métodos para que tus hijos cumplan con sus tareas diarias sin que exista un beneficio a cambio.

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(Con información de: Bebés y más y Fundación Montessori)


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