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Objeto de apego en bebés, ¿por qué es tan importante?
Embarazo y Bebé

Objeto de apego en bebés, ¿por qué es tan importante?

Peluches, muñecos o mantitas suelen ser los objetos de apego en bebés más comunes y hay varias razones por las que nunca deberías quitárselos

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 08/10/2019
  • 18:46 hrs.

¿Sabes qué es un objeto de apego o transición y por qué es tan importante para un bebé? Conocer su importancia puede hacer una gran diferencia en su desarrollo, es por eso que a continuación te decimos todo lo que debes saber sobre el tema.

En caso de que tu hijo tenga un objeto de apego como un peluche, muñeco o manta, es importantes que sepas qué significa y por qué no quiere soltarlo.

Objeto de apego en bebés

El objeto de apego en bebés, también conocido como de transición, es básicamente cualquier objeto que un pequeño empiece a llevar consigo a todos lados, puede ser desde una cobijita, un muñeco de peluche o un trapito que siempre lo acompaña, incluso mientras duerme.

De acuerdo a un artículo publicado en El País, estos objetos "son similares a muletas o compañeros inseparables y especiales que les ayudan a gestionar los momentos de soledad y separación de sus progenitores".

El término de objeto de apego fue introducido por primera vez por el pediatra y psicoanalista inglés Donald Winnicott, como una forma de definir la primera posesión del bebé.

Generalmente, los bebés eligen como objeto transicional algo que tenga una estructura agradable o suave, que los haga sentir de alguna forma protegidos y acompañados.

Tener cerca su objeto de apego los hace sentir seguros en momentos que puedan considerar de soledad, por lo que es fundamental darle la importancia que requiere.

Al respecto, la psicopedagoga María José Lladó, señala que los objetos de apego también son llamados de transición porque funcionan como sustitutos de un abrazo cuando más lo necesitan.

Generalmente los bebés pueden necesitar su objeto de apego a partir de los 4 a 6 meses de edad y en algunos casos, lo siguen teniendo hasta los 12 años de edad o más.

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Daniella Blaya, una adolescente de 15 años usa una mantita como objeto de apego desde que tenía meses de edad.

"La tengo para relajarme y desconectarme de la realidad. Me gusta su tacto y textura. Me ayuda a colocarme en el momento presente cuando noto la suavidad de la tela y eso me tranquiliza, porque me descargo de lo que tengo que hacer en el futuro y que me agobia", cuenta la joven.

De cierta manera, un objeto de transición es muy especial para un bebé, niño o adolescente porque se podría equiparar a un fetiche, entendiéndolo como algo que nos calma, al que le damos poder, que nos produce tranquilidad y es externo a nosotros.

Se relacionan en gran manera con la seguridad que se siente al ser protegido por mamá.

Por ello, estos objetos son insustituibles y nunca deben quitarse por la fuerza debido al valor emocional que tienen, representan a los padres o las figuras de apego, especialmente cuando están ausentes, según Carla Valverde, psicóloga clínica del Centro de Salud Mental de Alcobendas en Madrid.

El interés por llevar siempre su objeto de apego puede ir desapareciendo con el tiempo, sin embargo, la psicóloga Valverde subraya que no debemos quitárselo ni impedir su uso, pues podría causar algunas consecuencias emocionales.

"Se puede enseñar a los niños formas de calmarse y aprender a estar solos y a entender que aunque papá y mamá no están siempre presentes, regresarán. De ese modo, necesitarán cada vez menos estos objetos y podrán dejarlos en un segundo plano", concluye la experta.

¿Cuál es el objeto inseparable de tu pequeño?

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