publicidad

¿Cómo aliviar las grietas en pezones por amamantar?
Embarazo y Bebé

¿Cómo aliviar las grietas en pezones por amamantar?

Las grietas en pezones pueden sangrar y aumentar el riesgo de desarrollar infecciones si no se tratan oportunamente

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 14/10/2019
  • 15:01 hrs.

La Organización Mundial de la Salud (OMS señala que la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los bebés los nutrientes que necesitan para un sano crecimiento y desarrollo, sin embargo, al hacerlo pueden surgir algunos problemas como las grietas en pezones.

¿Cómo solucionarlo? A continuación te damos algunas recomendaciones para aliviar las molestias y continuar amamantando correctamente a tu bebé.

Grietas en pezones por amamantar

Los pechos sufren muchos cambios durante el embarazo y la lactancia, cambian de tamaño y el contacto de la saliva del bebé con los pezones, la succión y la presión puede causar grietas dolorosas.

Las grietas en pezones duelen mucho e incluso pueden sangrar, lo que aumenta el riesgo de infecciones y dificulta la correcta lactancia.

Un bebé puede tomar leche materna hasta 13 veces al día,  aumentando con ello las probabilidades de desarrollar grietas en pezones, dolor y sensibilidad.

Los primeros síntomas de grietas en pezones incluyen un pezón sonrosado o enrojecido, como si se hubiera escaldado. 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), señala que existen 3 razones principales por las que surgen grietas en los pezones por amamantar:

1. La madre da pecho en una mala posición

2. Los pechos se lavan con agua y jabón antes o después de amamantar al bebé

3. No se lubrica correctamente la piel del pezón con la propia leche materna

¿Cómo aliviar las grietas?

El IMSS indica algunas recomendaciones que puedes seguir para aliviar las grietas en pezones que surgen tras amamantar.

Lo primero es dejar de amamantar al bebé unos días con el pecho que se encuentra dañado con grietas en pezones. Lo mejor es que extraigas la leche para evitar la congestión y que se la des al bebé con mamila o un gotero.

>>TAMBIÉN LEE: Claves para tener un vientre plano tras el parto 

Cuida mucho la posición del bebé al amamantar, asegúrate de que el pezón y la parte de la areola de tu pecho estén dentro de la boca del pequeño. Si tienes dudas pregunta al pediatra cuál es la mejor posición para dar el pecho sin que te cause dolor o molestias.

Otra recomendación es que procures limpiar el pezón afectado con unas gotas de tu propia leche, luego expón tu pecho al aire libre unos minutos y permite que se sequen las grietas.

Para calmar el dolor y la sensibilidad en pezones se recomienda limpiar suavemente el pezón con algodón humedecido en agua después de darle pecho al bebé, de esta manera eliminas la suciedad. Trata de secar al aire o con una toallita muy limpia y suave.

Reaunuda la lactancia en el pecho afectado solo hasta que se hayan secado y cicatrizado las grietas en pezones.

Sigue dándole leche a tu bebé con el pecho que no sufra molestias por las grietas, ya que si detienes por completo la lactancia, hay más probabilidades de que sufras una baja en la producción de leche o la formación de un absceso o infección en el pecho.

Es muy importante estar atenta a las molestias en los pezones, ya que si el dolor en el pezón empeora, es posible que tengas una infección por hongos. Otras señales de una infección son cambios en el color del pezón e inflamación en la zona.

Toma en cuenta que puedes contagiar a tu bebé de candidiasis oral por la lactancia materna, así que acude al médico en los primeros síntomas y molestias.

Recuerda que la lactancia no es dolorosa, si hay molestias constantes significa que algo está mal.

>>SIGUE LEYENDO: Bebés prematuros tienen más riesgo de retinopatía 


publicidad

publicidad

publicidad