7 señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé

Como padres primerizos es normal que desconozcas las señales de alarma que pueda mostrar un bebé sobre cierta enfermedad

Hay señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé, si eres padre primerizo es normal que estés lleno de dudas, miedos e incertidumbre relacionados con la salud y bienestar de tu bebé, por lo que es fundamental saber que señales de alarma requieren de mayor atención.

7 señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé

La llegada de un bebé a casa es un gran reto para los padres que deben de hacer todo lo posible para que el recién nacido esté bien y tenga buena salud, es normal que los padres primerizos no conozcan ciertas señales de alarma que pueden indicar que el bebé se encuentre mal, por lo que es fundamental conocerlas.

7 señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé

Es muy importante que los padres conozcan las señales de alarma que indican que un bebé tiene algún problema de salud, por eso a continuación te decimos 7 señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé:

1. Color de la piel del bebé

En la mayoría de los casos, la piel del bebé tras su nacimiento presenta una coloración rojiza que se intensifica cuando llora. Otra característica típica es la presencia de una sustancia blanquecina llamada vérnix, así como el color amoratado en sus pies y manos.

El cambio de color de la piel es una señal de alarma que no puedes ignorar en un bebé.

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(Foto: Pinterest)

2. Aspecto del cordón umbilical

El cordón umbilical del bebé requiere de una serie de cuidados para evitar que se infecte. Tras su caída, este riesgo de infección existe hasta que el ombligo no haya cicatrizado completamente, por lo que se debe seguir con los mismos cuidados y vigilancia hasta que la grasa que lo cubre aparezca limpia durante un par de días seguidos.

Los signos que pueden alertarte de la presencia de una infección en el cordón umbilical son:

-Sangrado activo que empape la gasa

-Secreción amarillenta y maloliente

-Enrojecimiento o inflamación en la zona del ombligo

-Si pasados los 15 días el cordón aún no se ha caído, se recomienda consultar a un especialista.

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(Foto: Pinterest)

3. Pérdida de peso

Tras nacer, es normal que el bebé pierda peso en los días siguientes hasta que recibe el alimento y comienza a ganarlo. Es lo que se conoce como pérdida de peso fisiológica neonatal en la que lo normal es que pierdan entre un 5 y un 7 por ciento del peso de recién nacido.

Se estima que a los 10-14 días después del parto el bebé debería haber recuperado el peso que tenía al nacer, y aunque hay un porcentaje de bebés que tardan un poquito más, es importante controlar cómo está siendo la evolución del bebé en este aspecto, pues la pérdida del peso o la dificultad a la hora de recuperarlo podrían estar indicando la presencia de algún problema de salud.

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(Foto: Pinterest)

4. Deshidratación

En general, los recién nacidos realizan entre ocho y 12 tomas al día. Es importante que la madre le ofrezca pecho o biberón a demanda para evitar la deshidratación.

Los síntomas de deshidratación son:

-Fontanelas hundidas

-Moja pocos pañales

-Labios secos y lengua áspera

-Somnolencia e irritabilidad

-Pérdida de peso.

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(Foto: Pinterest)

5. Orina oscura

El color normal de la orina en un recién nacido bien alimentado es el amarillo claro. Si la orina es oscura indica que está más concentrada, es decir que el bebé está recibiendo menos líquidos, por lo que debes consultar a un pediatra para saber porque está ocurriendo la deshidratación.

En algunas ocasiones podrías encontrar manchas anaranjadas en el pañal, pero no debes preocuparte. Se trata de los cristales de urato, algo relativamente frecuente en los primeros días del nacimiento.

En cambio, si ves manchas de sangre en el pañal procedentes de la orina, se podría pensar en una posible infección por lo que hay que contactar a un especialista.

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(Foto: Pinterest)

6. Vómitos

La expulsión de la leche durante o después de la alimentación del bebé es un fenómeno común y fisiológico que se soluciona con el paso de los meses. En ausencia de ningún otro síntoma no ha de realizarse tratamiento alguno, pero este hecho ha de diferenciarse de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, más preocupante.

Esta enfermedad (comúnmente llamada reflujo) se caracteriza por vómitos violentos, llanto inconsolable y malestar del bebé. El vómito es la expulsión activa, brusca y molesta de abundante contenido gástrico, y suele ir acompañado de arcadas o convulsiones.

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(Foto: Pinterest)

7. Aspecto de los fontanelas

El recién nacido no tiene los huesos del cráneo soldados porque su cabeza tiene que crecer, y con ella su cerebro. Al no existir esta soldadura, en los espacios donde están las suturas puedes encontrar unas zonas blandas, sin hueso, conocidas como fontanelas.

Si las fontanelas presentan alguno de los siguientes aspectos, debes consultar a un pediatra:

-Fontanela hundida o deprimida: es un signo de deshidratación o desnutrición.

-Fontanela abultada: puede deberse a un aumento de líquido en el cerebro o algún tipo de inflamación cerebral.

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(Foto: Pinterest)

Estas son algunas señales de alarma que no puedes ignorar en un bebé, recuerda que ante cualquier señal que tu bebé presente, debes acudir con un especialista.

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(Con información de: Ser padres y bebés y más)