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5 consejos para limpiar los oídos de bebés y niños
Ser padres

5 consejos para limpiar los oídos de bebés y niños

Foto: tomada de la web

Aprender a limpiar correctamente los oídos de bebés y niños evita tapones de cera, infecciones y hasta pérdida auditiva

  • SUSANA CARRASCO
  • 10/03/2020
  • 14:41 hrs.

Existen muchos mitos sobre la limpieza de los oídos en los más pequeños, hay quienes creen que es necesario limpiarlos a profundidad y quienes piensan que basta con quitar la cerilla que sale de forma natural pero, ¿qué dicen los expertos? Estos son los 5 consejos para limpiar correctamente oídos de bebés y niños.

Cómo limpiar oídos de bebés y niños

La limpieza de los oídos de bebés y niños es algo delicado, pues si se hace mal, puede causar complicaciones importantes que ponen en riesgo la audición.

Lo primero que debes saber es que la cera o cerilla es totalmente normal, no es algo sucio. Su función es proteger a los oídos del daño que pueden causar objetos y sustancias del exterior.

La cera o cerilla está formada por secreciones de las glándulas de la piel del conducto auditivo, las cuales arrastran pelos, células que se descaman y sustancias que entran en el oído.

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP), la cera se produce en la parte más externa del conducto auditivo y poco a poco, va saliendo hacia afuera. Puede ser desde casi líquida a muy dura, también blanca o hasta negra, rojiza o ámbar.

Estas características son normales y para nada indican un problema.

Sin embargo, sí es necesario limpiar el exceso de cera o cerilla del oído, porque a la larga, puede causar molestias, como menos audición y hasta dolor.

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Pero si la cera no está causando ninguna molestia, no es necesario limpiarla tan a profundidad, porque suele salir por si sola y si la quitamos, dejamos el oído desprotegido.

¿Es lo mismo en el caso de los niños? Según los expertos, en el caso de bebés y niños sí debemos limpiar el exceso de cera o cerilla aunque no haya síntomas o molestias.

En ese sentido, Carlos Escobar Sánchez, especialista en Otorrinolaringología y miembro de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), nos da los siguientes consejos para limpiar correctamente oídos de bebés y niños:

1. ¿Cada cuánto se deben limpiar?

Según el experto, no es necesario limpiar los oídos de bebés y niños en exceso, pues los conductos auditivos externos tienen un sistema de autolimpieza.

Lo único que hay que limpiar en los más pequeños es la cera que sale y se visualiza en la entrada del oído.

2. ¿Es correcto usar cotonetes o bastoncillos?

Definitivamente esto es lo peor que puedes hacer, pues los expertos señalan que está absolutamente desaconsejado.

No es necesario emplear algún tipo de cuidado especial, basta con limpiar la concha auricular, es decir, la parte de la oreja donde desemboca el meato auditivo o la entrada del oído. Esto se hace con un poco de agua y un jabón suave. Luego hay que secar perfectamente con una toalla limpia.

Normalmente, puedes hacer esto durante el baño del bebé o el niño.

El uso de cotonetes puede empujar la cera más adentro, haciendo que sea más difícil que salga y aumentando el riesgo de tapones.

3. ¿Puedo usar gotas para ablandar la cera?

La AEPAP señala que solo un médico puede aconsejar el uso de productos como las gotas para ablandar la cera, lo cual es común para pequeños que tienen tendencia a la formación de tapones de cera o cerilla.

4. ¿Son normales los tapones de cera o cerilla?

En ese sentido, se estima que uno de cada 10 niños suele tener estos tapones y puede ser más común en algunos, dependiendo de la forma de su conducto auditivo, como cuando es muy estrecho y dificulta la salida de la cerilla.

También puede ocurrir porque hay una producción excesiva de cera, lo que puede indicar alguna lesión o que hay agua retenida en el conducto auditivo.

5. ¿Cómo saber que hay un tapón?

Generalmente no hay síntomas, aunque a veces pueden presentarse molestias como dolor en el oído, sensación de que se oye menos o de que el oído está lleno, comezón, tos, mareos y vértigo.

Cuando el niño tiene estas molestias, hay que acudir inmediatamente al especialista.

Asegúrate de limpiar correctamente oídos de bebés y niños, ya que aunque parece sencillo, puede contribuir al desarrollo de infecciones o hasta pérdida de audición, así que toma todas las medidas necesarias.

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(Con información de Infosalus)


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