publicidad

5 cambios que ocurren en la vagina después del parto natural
Embarazo y Bebé

5 cambios que ocurren en la vagina después del parto natural

La resequedad es uno de los principales cambios en la vagina después del parto. Foto: PEXELS

Durante el parto natural, los tejidos de la zona íntima sufren una fuerte presión, lo que causa varios cambios en la vagina

El embarazo es un proceso maravilloso en la vida de la mujer que trae consigo muchos cambios durante y después. En ese sentido, es fundamental conocer los 5 cambios que ocurren en la vagina después del parto natural.

Cuando al fin conoces a tu bebé, vale la pena pasar por todas esas alteraciones, aunque estar conscientes de ello puede minimizar los efectos y ayudar a controlarlos fácilmente.

(Foto: Pexels) 

Es natural que la mujer experimente cambios en la vagina después del parto, pero lo que muchas mujeres se preguntan, especialmente las madres primerizas, es si la zona íntima se queda así de manera permanente o si existen formas de recuperarse. Esto es todo lo que debes saber. 

Cambios en la vagina después del parto

Los cambios en la vagina después del parto pueden ser incómodos, especialmente porque impiden recuperar la vida sexual con la pareja o pueden causar mucha preocupación respecto a la salud. Aunque la vagina está estructurada para permitir el paso del bebé, es común que ocurran algunas modificaciones, como: 

1. Tamaño

Este es uno de los principales cambios en la vagina después del parto, pues los tejidos quedan distendidos e inflamados, incluso con algunos moretones. El bebé hace mucha presión en el piso pélvico y los músculos de la vagina, lo que hace que éstos caigan.

(Foto: Pexels) 

Como consecuencia, puede haber sensación de flacidez e incontinencia urinaria, es decir, escapes de orina repentinos y frecuentes.

TAMBIÉN LEE: ¿Qué siente el bebé cuando se tiene intimidad en el embarazo? 

No obstante, no hay de qué preocuparse, pues conforme pasa el tiempo, la tonicidad se va recuperando. Este proceso puede tardar hasta un año, todo dependerá del tamaño del bebé y la cantidad de horas que dure el trabajo de parto.

Para acelerar la recuperación puedes hacer ejercicios de Kegel, que consisten en apretar durante algunos segundos los músculos pélvicos, como si te aguantaras las ganas de orinar. Luego hay que aflojar y repetir varias veces todos los días. Mantener un peso saludable y hacer actividad física son otras claves para recuperar la tonicidad vaginal.

(Foto: Pexels) 

2. Color

Durante el embarazo y después del parto, puede presentarse un cambio en el color de la zona genital, tornándose más oscura. Esto ocurre por efecto de las fluctuaciones hormonales, pero vuelve a la normalidad semanas después del nacimiento del bebé.

También puede haber cambios en el tono por las cicatrices en caso de sufrir una episiotomía, que es un corte que se realiza en la zona del perineo (entre la vagina y el ano) para ampliar la parte inferior de la vagina y la vulva con el fin de evitar desgarros.

(Foto: Pexels) 

3. Dolor

Algunas mujeres pueden experimentar dolor y ardor en la vagina después del parto, sin embargo, no siempre es así. Los factores que influyen en estas molestias son la episiotomía y los desgarros, que entre más puntos requieran para recuperarse, pueden ser más dolorosos.

Generalmente los médicos recomiendan tomar medicamentos para el dolor como el ibuprofeno y baños de agua tibia para disminuir la inflamación.

4. Resequedad

Entre los cambios en la vagina después del parto no puede faltar esta molestia, pues es una de las más comunes. La resequedad vaginal ocurre por la disminución en los niveles de estrógeno causados por la lactancia.

(Foto: Pixabay) 

Puede causar mucha incomodidad al momento de mantener relaciones sexuales debido a que aumenta la sensibilidad y puede ser dolorosa la penetración. Por ello, se recomienda usar lubricantes a base de agua para contrarrestar los efectos negativos y disfrutar.

Cuando la lactancia finaliza, lo normal es que los niveles de lubricación vaginal aumentan gradualmente.

5. Sangrados

Después de dar a luz es común que la mujer experimente flujo vaginal con sangre, lo que se conoce médicamente como loquios.

En general, estas descargas duran entre 2 y 6 semanas y a medida que pasa el tiempo, este flujo vaginal cambia de color, siendo más claro, con consistencia más ligera y en menor cantidad. El sangrado ligero es normal, pero si hay dolor intenso, picazón, mal olor y hemorragias, se debe acudir al médico de inmediato.

(Foto: Pexels) 

Para evitar complicaciones, es importante descansar y estar relajada después del parto, pues los loquios tienden a aumentar en cantidad y duración si no se descansa lo suficiente.

Conocer los cambios en la vagina después del parto te permite estar más preparada y sobre todo, identificar aquellas molestias que no son normales.

SIGUE LEYENDO: Placenta adherida, una posible consecuencia de tener varias cesáreas

(Con información de Vix, Planeta mamá y BBMundo)


publicidad

publicidad

publicidad