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Corazón

Por zapatos de tacón, visitan al podólogo

El uso de tacones altos, producen daños al pie que pueden llegar a las deformaciones, las que se corrigen con cirugía.

  • 24/12/2012
  • 12:05 hrs.
Después de las fiestas de navidad, aumenta el número de visitas al podólogo, esto debido al uso de tacones altos (a partir de tres centímetros), ya que generan sobrecargas y problemas en la piel, asegura Alfredo Martínez, presidente del Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana. Quien recomienda unos zapatos anchos que no excedan de los dos o tres centímetros.
 
"Las pacientes acuden con problemas causados por un mal uso de los zapatos, se quejan de dolor agudo", declaró el experto. Comentó que el uso constante de tacones puede generar una sobrecarga en la zona del antepie e inflamaciones articulares.
 
"Cuanto más alto sea un tacón o más se levanta, mas sobrecarga se produce, lo que provoca un mal funcionamiento de la articulación del tobillo". Ante esto el podólogo lamenta que existan supertacones de moda de 12 a 14 centímetros de alto.
 
El especialista explica que los tacones están asociados a problemas circulatorios por la presión. Dificultan el caminar correctamente  y alterar la posición natural del pie.
 
A través de los desequilibrios que se producen en la biomecánica del pie surgen problemas en la espalda, como en la zona lumbar y cervical, que a su vez producen mareos.
 
"Levantar de más el pie cambia la biomecánica del cuerpo, hace trabajar mal a unos grupos musculares que hacen falta para mantener el equilibrio, por eso hay dolores de espalda", enfatiza el presidente del Colegio de Podólogos de la Comunidad de Valencia.
 
La aparición de dedos en garra (contractura de una o dos articulaciones del segundo, tercero, cuarto o quinto dedo del pie) es por el uso de calzado inadecuado, callos y en el caso de personas que lo utilizan con frecuencia, deformaciones óseas.
 
El experto explica que en relación a los juanetes, aunque es una patología que aparece naturalmente, el calzado mal adecuado, especialmente con puntas estrechas, puede fomentar una aparición más rápida.
 
Cuando la deformidad no puede corregirse con un calzado adecuado y ocasiona molestias, es necesaria una intervención quirúrgica.
 
El mejor consejo es la prevención, pero en el caso de padecer algún dolor en el pie, se aconseja acudir al podólogo quien descargará las zonas en donde se presentó la sobrecarga, además de las durezas, rozaduras y callos.
 
En invierno los pacientes acuden con más frecuencia ya que durante esta estación se producen más patologías asociadas al uso de zapatos y botas. Recomendó, cuando se sienta dolor, sumergir los pies en agua tibia, se hidraten lo suficiente o se eleven por unos instantes.
 
Debido a la crisis económica, se ha elevado el uso de calzado de mala calidad. "Lo ideal son aquellos naturales, de cuero o piel. Los sintéticos no deben de usarse de manera continua". Concluye.

(Con información de Europa Press) 

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