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Nociones básicas para un buen recalentado

Comer las sobras pueden implicar un riesgo para tu salud, cuida la temperatura de tus alimentos.

  • 31/12/2012
  • 09:00 hrs.

 En fechas como estas es habitual acumular sobras de comida en la nevera, que si no se manipulan y almacenan bajo condiciones de higiene adecuadas, pueden convertirse en un riesgo para la salud, según la revista del consumidor española, “Eroski Consumer”.

Quienes consume estos platillos puede reducir sus riesgos al comer sobras si pone atención al control de la temperatura de sus alimentos. Por eso que cómo refrigerar las sobras, y cómo recalentarlas sin que suponga un riesgo, es importante.

Así que, en medida de lo posible, los alimentos deberán consumirse el mismo día en que se preparan, pero si no es así y quedan sobras, pueden aprovecharse siempre que se sigan unas adecuadas medidas de higiene y conservación para evitar posibles intoxicaciones alimentarias.

Una de las claves es mantener los alimentos fuera de la zona de peligro, es decir, a temperaturas entre 5ºC y 65ºC, que es cuando las bacterias crecen de forma más rápida, asimismo, deben desecharse los alimentos que han quedado a temperatura ambiente durante más de dos horas.

Los restos sólidos deben calentarse a más de 70ºC si se hace en el fuego. En el horno, la temperatura no debe ser inferior a 160ºC. Debe tenerse especial cuidado con las sobras gruesas, que necesitan más tiempo para que el calor llegue al interior.

Si se utiliza el microondas, debe tenerse especial cuidado en remover los alimentos a mitad de la cocción para eliminar posibles zonas frías, donde las bacterias patógenas podrían sobrevivir. También debe tenerse en cuenta que en preparaciones en las que hay varios ingredientes, algunos se calientan más que otros.

La calidad del alimento disminuye cada vez que se recalienta, por lo que es mejor recalentar solo la cantidad necesaria. Las sobras, si no se van a consumir en los próximos cuatro días, es mejor congelarlas. Las salsas, sopas o caldos deben llevarse a un punto de ebullición.

Es recomendable cubrir las sobras para recalentarse porque así se retiene la humedad y se asegura un calentamiento uniforme. Las sobras que se hayan congelado no deben descongelarse a temperatura ambiente.

Carnes y verduras

Uno de los alimentos fáciles de reutilizar es la carne, la cual puede ser picada, para elaborar un pastel de carne. Los restos de pollo pueden emplearse para frituras o guisos. Por otro lado, los restos de verdura pueden utilizarse  para hacer un salteado o un guiso, o si se guardan verduras frescas que están a punto de llegar a la fecha de caducidad, pueden añadirse a una sopa.

En todos los casos, las sobras deben almacenarse en envases herméticos en el refrigerador durante un máximo de tres o cuatro días. Es preferible hacerlo en recipientes poco profundos para que se enfríen de forma más rápida. No introducir los alimentos a la nevera cuando aún estén calientes, dejarlos enfriar a temperatura ambiente.

Es recomendable anotar la fecha en el envase para ayudar a identificar los alimentos y garantizar que no se almacenan durante mucho tiempo. Con solo mirar u oler, no se puede saber si las bacterias patógenas han comenzado a crecer en las sobras.

El negrito en el arroz

Uno de los patógenos que suelen afectar el arroz es Bacillus cereus. Para prevenir la contaminación, los expertos aconsejan hervirlo en pequeñas cantidades y reducir el tiempo de almacenamiento. Asimismo, debe evitarse almacenar el arroz hervido a temperatura ambiente o en condiciones de calor. El problema radica más en la forma en que el arroz se enfría y luego se almacena. La bacteria puede sobrevivir en el arroz incluso si se cuece a temperaturas inferiores a 100ºC.

Si el arroz se enfría y almacena a temperatura ambiente, la bacteria germina y se pueden producir enterotoxinas, que permanecen en el alimento incluso después de recalentar. Por este motivo, es recomendable comer el arroz tan pronto como sea posible después de que se haya cocinado. Pero es seguro si se almacena en la nevera de forma inmediata en un recipiente hermético. Cuando se piense consumir, debe cocinarse a fondo, ya sea en el horno o en el microondas, o freír en aceite caliente.

Así que ten cuidado en estas épocas decembrinas con el recalentado inadecuado. ¡Cuida tu salud! (Con información de 20 minutos.es)

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