publicidad

Otros

Niños alérgicos a alimentos sufren acoso escolar

Las alergias más frecuentes entre los niños son a los cacahuates, las nueces, la leche, el huevo, los pescados o mariscos.

  • 28/12/2012
  • 09:38 hrs.

Tener una alergia a algún tipo de alimentos puede ser un factor de segregación y acoso escolar. Así lo indican los resultados del primer estudio que se realizó para identificar vínculos entre las alergias alimentarias y el bullying, realizada en Estados Unidos por el grupo médico Monte Sinaí, fundado en 1852.

Los investigadores estudiaron 251 casos de menores con alergias a productos alimenticios y estudiaron sus entornos escolares y el conocimiento que sus padres tenían de la vida social de sus hijos en la escuela. Los resultados fueron publicados en la edición del 24 de diciembre de 2012 en la revista médica Pediatrics.
 
En Estados Unidos el 8 % de los menores de 14 años padece alergia a alimentos como los cacahuates, las nueces, la leche, el huevo, los pescados o los mariscos.
 
El estudio realizado por el Centro Médico Monte Sinaí y por su escuela de medicina, llamada Icahn School of Medicine, encontró que la tercera parte de los niños estudiados, que tenían diagnóstico de alergia, sufrieron hostigamiento de diferente tipo entre sus compañeros.
 
Entre los 251 casos estudiados, una tercera parte sí reconoció hostigamiento relacionado con sus hábitos o selecciones de comida. Un segundo dato de importancia fue que casi la mitad de los casos estudiados (47.9%) correspondió a familias donde los padres no conocían o no entendían totalmente lo que significaba el concepto de acoso escolar o bullying. Sin embargo, los padres de los niños acosados sí habían identificado que sus hijos tenían elevado estrés y deficiente calidad de vida en cuanto empezaban ciclos escolares.
 
El estudio fue titulado “Reportes de acoso escolar en niños diagnosticados con alergia a alimentos”. El investigador principal fue el doctor Eyal Shemesh, especialista en psiquiatría y pediatría en la Icahn School of Medicine, en Monte Sinaí. Los niños estudiados, y sus padres, fueron identificados en visitas hospitalarias a las que acudieron por alguna complicación con alimentos.
 
Los padres y los niños respondieron diferentes cuestionarios, en hospitales, hogares y escuelas.
 
“Los padres y pediatras de niños con alergia a alimentos podrían usar estos datos para tener un poco más de alerta y vigilancia sobre las interacciones sociales de sus hijos y la manera como los pueden proteger de los efectos negativos del acoso escolar”, dijo el doctor Shmesh.
 
“Los datos sirven para programar intervenciones especiales, preventivas o curativas. Un niño que tiene más compañía y acompañamiento de los padres puede enfrentar y manejar mejor las experiencias de acoso y hostigamiento escolar. En contraste, un niño acosado por otros estudiantes y que debe resolver solo el problema ve muy deteriorada su calidad de vida y esto es mucho más complejo cuando ya tiene la limitante de tener alergias a alimentos”, añadió el médico.

publicidad

publicidad

publicidad