Nadie vuelve a ser el mismo tras un paro cardíaco

No es raro que una persona se sienta asustada, abrumada o confundida después de un paro cardíaco, pero... ¿pueden llegar a tener un cambio en su personalidad?

Las personas que tienen un paro cardíaco no vuelven a ser las mismas. De hecho, es muy difícil que vuelvan a comportarse como antes del ataque, señalan especialistas. ¿Qué es lo que pasará más adelante en la vida?, ¿Hay algún riesgo de recaída? ¿Qué viven las personas después de este incidente?

Nadie vuelve a ser el mismo tras un paro cardíaco

De acuerdo con la American Heart Association, no es raro que una persona se sienta asustada, abrumada o confundida después de un  paro cardíaco, pues representa un evento que les cambia la vida, pero… ¿De verdad cambian tanto?

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Paro cardíaco: una afección que puede cambiar la personalidad de la gente

Esta asociación añade que los afectados por un  paro cardíaco van a sentir una gran variedad de emociones y que esto generalmente se da durante los dos a seis meses posteriores al evento. El miedo, la ira y la depresión son bastante normales.

Por ello, el National Health Service de Reino Unido (NHS) recomienda que las personas que sobrevivieron a un  paro cardíaco reciban ayuda de un equipo multidisciplinario, que incluya:

+ expertos en actividad física y ejercicio

+ fisioterapeutas

+ dietistas

+ enfermeras

+ médicos farmacéuticos

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Además, estos supervivientes no podrán regresar luego luego a sus actividades. El Texas Heart Institute apunta que la vuelta a las actividades cotidianas, incluido el trabajo, puede llevar de semanas a 2 o 3 meses, según el padecimiento que se haya tenido y la afección causada por la misma.

El doctor y cardiólogo, Esteban López de Sá y Areses, comenta para EFE que hay diferentes secuelas luego del  paro cardíaco y que la más frecuente es la pérdida de la memoria reciente, aunque también se pueden llegar a presentar pequeños “lapsus” y cambios en la personalidad.

“Gente que era demasiado seria se vuelve menos inhibida, más bromista. Nos queda mucho por aprender sobre el funcionamiento del cerebro“, señala

(Con información de EFE)