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Más de 17 mil mexicanos padecen artritis juvenil

Medicamentos biológicos podrían ayudar a mejorar la calidad de vida de miles de pacientes que además sufre daño psicológico.

  • 06/03/2012
  • 08:04 hrs.

En México existen aproximadamente 17 mil niños y jóvenes que sufren dolor e inflamación en sus articulaciones por una enfermedad reumática llamada Artritis Idiopática Juvenil. El cálculo se extrae al proyectar las cifras de la epidemiología mundial a la gigantesca población infantil y juvenil que hay en México, la cual suma a 22 millones de personas menores de 19 años.

Entre cada 100 mil niños que nacen, un conjunto que va de 80 a 120 menores desarrollará la forma de artritis juvenil que provoca inflamación, dolores y deformación explica a SUMÉDICO el reumatólogo pediatra Raúl Gutiérrez Suárez (*).

“Oficialmente no se conocen medidas de frecuencia en este país, sin embargo, por experiencia en la epidemiología de otros países sabemos que la prevalencia de la enfermedad es entre 80 y 120 casos por cada 100 mil niños o adolescentes. Si extrapolamos los números al total de la población juvenil en nuestro país podemos darnos cuenta de más o menos cuántos pudiera haber”

La enfermedad tiene efectos profundos sobre la calidad de vida del paciente, tanto en aspecto de capacidad funcional –es decir, cómo se mueve el paciente-, como efectos profundos en su imagen corporal. Los cambios físicos por la deformación de las articulaciones que van a provocar un daño psicológico. Estos pacientes frecuentemente presentan psicopatologías, lo que se llama psicopatología por enfermedad crónica.

El doctor Gutiérrez Suárez es asesor médico de la Asociación Nacional de Ayuda para Niños y Adolescentes con Enfermedades Reumáticas (ANAER), que es una organización no gubernamental dedicada a facilitar el acceso de más pacientes a los avances terapéuticos, por ejemplo los medicamentos que se conocen de manera genérica como biológicos.

“Estos medicamentos biológicos van dirigidos directamente a inhibir a aquellas moléculas que están provocando la inflamación en todo el organismo y en las articulaciones. Estos medicamentos han probado eficacia y ser seguros para aplicar a los niños con estas enfermedades, resolviendo en un gran porcentaje a los pacientes, con tasas de mejoría de entre 85 y 95 % de los casos”, indicó el reumatólogo.

“El reto es tratar de administrar a los pacientes de este país estos medicamentos a través de esta asociación, cuya función principal es mejorar la calidad de vida de estos niños ¿cómo? Obviamente proporcionándoles los medicamentos que necesiten para su curación o la mejor evolución de la enfermedad”, añade

La asociación busca fondos y con estos fondos tratamos de solventar el tratamiento de cerca de 300 familias reunidas en esta asociación a las que apoyamos con tratamientos. En algunos casos son estos medicamentos biológicos, como el Tocilizumab, pero además hay tratamientos de rehabilitación, así como aplicación de férulas o de órtesis especiales para que estén bien los pacientes o de tratamiento quirúrgico si fuera necesaria la aplicación de prótesis.

Dos tipos de debut

La enfermedad puede presentarse de dos maneras: puede ser de manera aguda o crónica.

“La forma aguda de la enfermedad ocurre de manera abrupta o sorpresiva. Los niños comienzan a manifestar dolor a la movilidad y a presentar inflamación en cada una de sus articulaciones. Esta inflamación lleva un patrón simétrico y bilateral, en el que se inflama una rodilla y luego viene la inflamación de la otra. Esto lleva al deterioro de la función, dejan de realizar actividades que antes normalmente hacían, debido a la inflamación y al dolor”, indicó el médico.

La segunda forma de la enfermedad es la crónica. Se distingue porque es más insidiosa. Los pacientes comienzan a tener un conjunto de síntomas durante mucho tiempo. El paciente puede empezar con fiebre, malestar general, decaimiento, pérdida de ganas en realizar actividad. Entonces comienza a aparecer de manera paulatina la inflamación de las articulaciones.

La inflamación puede afectar desde una articulación en el organismo hasta todas las articulaciones, pequeñas y grandes.

“Esto quiere decir que sí un paciente se afectó una articulación, probablemente la afección a la capacidad funcional del paciente no es mucha y podrá realizar muchas de sus actividades. Desde luego esto depende del tipo de articulación afectada, por ejemplo, si tuvo problemas en cadera o rodilla pues sí tendrá problemas al caminar o correr. Sin embargo, cuando se afectan muchas articulaciones se entenderá que la limitación en la movilidad es muy importante y por lo tanto los efectos en la calidad de vida”, concluye el doctor Gutiérrez.

(*) Raúl Gutiérrez Suárez. Reumatólogo pediatra. Médico Asesor de la Asociación Nacional de Ayuda para Niños y Adolescentes con Enfermedades Reumáticas (ANAER) 

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