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¿Las caretas faciales son efectivas para evitar el contagio de covid?
Covid-19

¿Las caretas faciales son efectivas para evitar el contagio de covid?

Especialistas apuntan que los protectores faciales deberían ser una medida de seguridad obligatoria durante la pandemia

  • MELISSA SIERRA
  • 26/05/2020
  • 11:49 hrs.

Debido al brote pandémico por covid-19 el uso de protección facial en lugares públicos se ha vuelto incluso obligatorio en algunos países, pues esta medida busca reducir el número de contagios por coronavirus.

Debido a ello, en un principio la mayoría de la población optó por utilizar cubrebocas de distintos materiales, que van desde mascarillas N95, quirúrgicas, desechables y hechas a mano.

Sin embargo, la industria de los insumos médicos comenzó a comercializar también caretas faciales, que son barreras de plástico transparente que cubren toda la cara, incluyendo los ojos y hasta la barbilla, las cuales se sujetan en la frente.

Estos protectores faciales son utilizados de manera obligatorio en entornos médicos, para la protección de personal de salud que atiende a pacientes de covid-19, además en algunas regiones, como Singapur y algunos estados de Estados Unidos, se utilizarán en ambientes escolares una vez que las clases reinicien.

Ante ello, un artículo publicado en JAMA y elaborado por Eli Perencevich, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Iowa junto con dos colegas, indica que el uso de caretas faciales, como una medida de protección adicional, podría ayudar a prevenir el contagio de coronavirus.

 

 Ventajas de las caretas faciales

De acuerdo con los especialistas, el uso de caretas faciales proporciona una serie de ventajas sobre los tapabocas, pues no sólo son más duraderos sino que son más fáciles de utilizar, lo que aumenta su efectividad.

Estos escudos de plásticos son fabricados con materiales que se encuentran en tiendas de manualidades o de artículos de oficina, por lo que son más sencillos de elaborar con un nivel de protección similar. Además, a niveles de fabricación mayores, también son más sencillos de producir.

Debido a sus materiales son fáciles de lavar con agua y jabón, o de desinfectar con productos caseros, como sanitizantes o alcohol, por lo que son más duraderos y reutilizables que los tapabocas.

Otra de las ventajas, de acuerdo con el artículo de JAMA, es que son cómodos de usar y protegen los tres principales puntos de entrada del coronavirus al organismo: la boca, la nariz y los ojos. Además, reducen la posibilidad de que una persona se toque la cara sin antes haberse lavado las manos.

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Este tipo de escudo puede ayudar a que se mantenga el distanciamiento social, pues permite que las personas tengan visibilidad de las expresiones faciales de otras personas, evitando que éstas se acerquen para tener una correcta comunicación.

Un estudio citado en este artículo, demostró que el uso de caretas faciales puede reducir la exposición viral inmediata provocada por una persona que tose hasta en un 96%, a una distancia poco menor de medio metro. Este estudio analizó la exposición al virus de la influenza, patógeno que también se contagia por el contacto con gotitas respiratorias.

Finalmente, los autores del artículo especifican que las caretas faciales son más sencillas de utilizar que los cubrebocas, por lo que es más difícil que una persona las utilice incorrectamente y se exponga a un contagio de coronavirus por presentar una falsa seguridad.

"Los protectores faciales, que se pueden producir y distribuir de manera rápida y asequible, deben incluirse como parte de las estrategias para reducir de manera segura y significativa la transmisión en el entorno comunitario".

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Riesgos de usar protectores faciales

A pesar de que el uso de caretas faciales podría parecer una buena medida de prevención ante el riesgo de contagio del coronavirus, los especialistas mencionan que este tipo de dispositivo sólo se centra en proteger a la persona que utiliza.

Debido a ello, existen pocas investigaciones que analicen la forma en que este protector facial puede evitar la dispersión del coronavirus cuando lo utiliza una persona infectada, ya sea sintomática o asintomática.

Ante ello, un estudio de la Universidad de Edimburgo, que analizó la capacidad de las caretas faciales para detener la propagación de gotitas respiratorias cuando una persona habla, tose o estornuda, demostró que éstas pueden ser útiles para detener los fluidos hacia adelante, pero que provocan que las gotas respiratorias salgan en chorro hacia abajo.

Por lo que su uso se recomienda como un complemento al cubrebocas no como un dispositivo que lo sustituya, esto con el objetivo de evitar el contagio de covid-19.




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