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¿Existe riesgo de contagio de coronavirus en playas y albercas?
Covid-19

¿Existe riesgo de contagio de coronavirus en playas y albercas?

En los centros acuáticos las medidas de sana distancia pueden llegar a aligerarse

  • MELISSA SIERRA
  • 14/05/2020
  • 15:22 hrs.

Con el avance de la pandemia y la llegada del verano, se espera que las playas y albercas del mundo tengan ciertos niveles de ocupación a pesar de las recomendaciones de sana distancia y confinamiento social instauradas para prevenir la propagación de la covid-19.

Debido a ello, ha surgido el cuestionamiento de si las playas y albercas representan un foco de infección del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, y cuál es el riesgo de contagio de la covid-19 si se visitan estos centros acuáticos.

Ante esta situación, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC), redactó un informe sobre el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 en espacios donde se realizan actividades acuáticas, como albercas y playas.

Es importante recordar que la principal fuente de transmisión del virus causante de la covid-19 es el contacto con gotitas respiratorias de una persona infectada, las cuales pueden esparcirse en superficies cuando una persona enferma tose, estornuda, habla y escupe.

Hasta ahora no se han realizado estudios que analicen la supervivencia del coronavirus SARS-CoV-2 en ambientes acuáticos, por lo que las referencias en el informe antes citado refieren a las evidencias existentes de la supervivencia de otros coronavirus en el agua.

El coronavirus en las albercas

La mayoría de las albercas recreativas utilizan cloro y sistemas de filtración como medida de seguridad para mantener desinfectadas las albercas, por lo que dichos procesos provocan que la supervivencia del coronavirus en las piscinas sean mínimas.

En un gran número de países es un requisito obligatorio que las albercas recreativas contengan cloro en al menos 0.5 miligramos por litro de agua, aunque este nivel puede elevarse hasta 2 miligramos por litro sin que represente un riesgo para la salud.

La presencia del cloro en el agua elimina la presencia del coronavirus en dicho ambiente, por lo que el riesgo de infección de covid-19 en un alberca en mínimo, a pesar de que una persona infectada con coronavirus nade dentro de ella.

Además, aunque el coronavirus no se elimine de inmediato una vez que entra en contacto con el agua, la carga viral en una alberca suele ser menor a la necesaria para contraer la infección.

Debido a ello, en las albercas tanto abiertas como techadas, el riesgo de contraer la covid-19 por medio del agua es mínimo, sin embargo se advierte que la interacción entre las personas que visitan una alberca sí puede elevar el riesgo de contagio si no se siguen las medidas de distanciamiento físico recomendadas tanto dentro como fuera del agua.

"En actividades recreativas, la infección por SARS-CoV-2 por contacto con el agua de condiciones estándar para el baño, es muy poco probable. Sin embargo, estas actividades generalmente implican una pérdida de las medidas recomendadas de distanciamiento social".

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Riesgo de infección en la playas

De acuerdo con investigaciones experimentales que han analizado la reacción del coronavirus SARS-CoV-2 en entornos salinos, como el agua salada, han demostrado que la sal desactiva el coronavirus, como pasa con diferentes tipos de virus.

La estructura del coronavirus lo recubre de una capa lipídica, por lo que éste es altamente sensible a la sal del mar, lo que provoca en él un fenómeno llamado efecto dilución, en el que el virus se diluye al tener contacto con el agua y rebaja su poder de infección.

Por lo anterior, la presencia del coronavirus en el agua salada del mar es mínima, además de que la carga viral que una persona infectada puede arrojar al mar, puede no representar un riesgo de infección para una persona sana.

Sin embargo, el informe del CSIC apunta que la presencia de personas infectadas con coronavirus en el mar no son la única vía en el que el virus SARS-CoV-2 podría llegar al agua, pues un agente aún más preocupante son las aguas residuales que desembocan en el mar de algunas poblaciones.

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Distintos estudios han demostrado que las heces fecales de casos positivos de covid-19 muestran la presencia del virus, por lo que su carga viral puede ser capaz de infectar las aguas residuales en las que viajan.

Estas aguas representan un riesgo de infección cuando no reciben un tratamiento adecuado antes de desembocar en el mar. Pese a ello, los autores del informe apuntan que se necesita más investigación para determinar si el agua del mar representa un foco de infección.

En cuanto a la arena donde los visitantes pasan gran tiempo de su estancia al visitar una playa, existen diferentes factores que provocan que el riesgo de contagio sea mínimo en ese ambiente.

Los rayos ultravioleta del sol que alcanzan la arena de las playas son suficientes para eliminar el virus de los granos de piedras, además de que la arena muestra una superficie rugosa, y se ha demostrado que el coronavirus sobrevive menos tiempo en este tipo de superficies que en las lisas.

"La posibilidad de que arenas infectadas alcancen las manos y posteriormente boca, nariz u ojos de algún bañista es baja pero no inexistente".


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