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Epilepsia y depresión pueden prevenirse

Especialista indicó que estas enfermedades ocurren por lesiones a nivel cerebral, pero pueden evitarse evitando tóxicos en el cerebro.

  • 06/09/2012
  • 16:08 hrs.

 ¿Sabías que tu cerebro consume el 20% de tu energía para poder funcionar, y que las neuronas necesitan glucosa  para trabajar correctamente, y cualquier daño o falla cerebral altera todo el funcionamiento corporal y orgánico?

En conferencia, el doctor Alejandro Nenclares, especialista en sistema nervioso central, afirmó que el mal funcionamiento cerebral y de los impulsos nerviosos ocurre porque a este órgano le dan infartos, derrames (EVC) o por malformaciones congénitas.

Y todos estos aspectos llevan a  que la actividad neuronal, se vea alterada, y los impulsos eléctricos (forma de conexión entre neuronas), se den de forma incontrolada causando convulsiones y epilepsia.

A este respecto, el especialista mencionó que la epilepsia es una enfermedad que puede o no presentar las convulsiones, y que cuando éstas ocurren pueden ser localizadas o generales, es decir, que solo afecte a una parte del cuerpo o a todas las extremidades.

“No siempre veremos a alguien convulsionándose en el piso y mordiéndose la lengua, esta enfermedad puede no manifestar ese síntoma característico y puede ocurrir por diversas causas”, dijo.

Entra enfermedades involucradas en ello, además de los infartos o derrames, se encuentra una posible infección por cisticercos, que es la primera  causa de epilepsia en adultos, por meningitis, por Alzheimer en los adultos mayores, o por esclerosis.

Otros factores que dañan al cerebro son los golpes fuertes o golpes leves pero continuos como los que sufren los jugadores de americano, o por tumores cerebrales que provocan un desplazamiento de este órgano, así como la falta de oxigenación, falta de glucosa o haber nacido con el cordón umbilical enredado en el cuello y que eso le haya cortado el oxígeno algunos segundos.                    

Sin embargo, a lo largo de la vida puede haber otros aspectos que dañan el cerebro como presentar apnea del sueño de forma crónica, déficits nutricionales, exposición a tóxicos como el humo del tabaco, alcohol, contaminación ambiental o radiaciones, y alto estrés de manera constante.

Nenclares indicó que el estrés en niveles moderados es bueno porque nos ayuda a sobrevivir, a tomar decisiones, a estar más alertas, y nos inyecta cierta adrenalina, pero cuando estamos sometidos a trabajos forzados, o en guerras o situaciones realmente estresantes, el cerebro se intoxica y empieza a cambiar su estructura, provocando que los impulsos cambien radicalmente.

Asimismo señaló que el 50% de las personas tienen problemas con esos impulsos, pero no a todos se les manifiesta la epilepsia y en esos casos, dice el especialista, no hay necesidad alguna de tratamiento.

Depresión otro trastorno del sistema nervioso central

El experto señaló que otro de los problemas frecuentes del sistema nervioso central es la depresión, misma que se caracteriza por una tristeza crónica que puede aumentar o disminuir, pero jamás se elimina.

Para detectarla, el doctor mencionó que no hay un marcador biológico como una resonancia magnética que lo detecte, ni una prueba sanguínea, sino que debe realizarse una entrevista muy especializada para hacer un correcto diagnóstico, porque en ocasiones es una depresión simple, pero en otros casos, se trata de un trastorno bipolar.

A pesar de lo común del trastorno depresivo, que lo padece casi una quinta parte de la población, muy pocos lo han detectado, y según el especialista, pueden pasar hasta 10 años, antes de que el paciente “caiga en buenas manos”.

Por otro lado señaló realizar una nueva encuesta epidemiológica sobre las enfermedades mentales, porque la última se realizó en 2001 y fue publicada en 2003, y se cree que pudo haber aumentado.

Nenclares señaló que probablemente los casos no vayan a la alza, sino más bien hay más diagnósticos debido al aumento de información, que como resultado lleva a las personas a realizarse una evaluación médica.

Para resolver este creciente problema, señaló que es preciso que se aumente el presupuesto en investigación que en los países desarrollados alcanza el 6% del PIB, pero que en México está en menos del 1%.

Especialmente porque la mayoría de los casos de enfermedad mental ataca a personas en edad productiva, por eso hizo un llamado a trabajar más en la prevención que en la curación.

“En la genética y las herencias no podemos trabajar, pero si en evitar intoxicarnos con agentes dañinos como el tabaco, y que los niños reciban estimulación temprana como dejarlo sentir texturas, exhortarlos a descubrir, dejarlos gatear lo antes posible, y los estímulos auditivos son excelentes”, finalizó.

 

(*)Dr. Alejandro Nenclares Portocarrero

Director médico, especialista en sistema nervioso central

Alejandro.nenclares@pfizer.com

 

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