Diabetes tipo 2, cada vez más frecuente en niños
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Diabetes tipo 2, cada vez más frecuente en niños

¿Cuándo se le debe hacer la prueba de diabetes a un niño? Aquí te decimos todo lo que necesitas saber para proteger a tus hijos

  • MARILUZ ROLDÁN
  • 13/11/2019
  • 20:13 hrs.

Anteriormente,  la mayoría de los casos de diabetes en niños y adolescentes era de tipo 1; sin embargo, debido al aumento de los casos de obesidad y sobrepeso ha crecido la incidencia de tipo 2, lo que enciende las alertas sobre la necesidad de hacer cambios en la alimentación y en los hábitos de los menores. 

Claudia Itzel Herrera Díaz, endocrinóloga a que está a cargo de la Clínica de Tiroides del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza, explica que en los últimos años la diabetes infantil tipo 2 se ha presentado con mucha frecuencia, el principal despunte de esta enfermedad se registra en la pubertad, cuando los menores comienzan a aumentar de peso más rápido. 

“En los niños, si hay sobrepeso ya es una indicación para empezar el tamizaje de diabetes tipo 2, precisamente porque en los últimos años hemos estado viendo cada vez más niños que tienen problemas con diabetes desde una edad muy temprana”, alerta. 

La especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social indica que “el niño con diabetes tipo 2 es el niño gordito que tiene mucha coloración negra en el cuello y el las axilas, eso se llama acantosis nigricans y es una manifestación de que existe resistencia a la insulina”. 

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La diabetes tipo 1, de origen genético, antes era más común en los niños, en este caso su páncreas no tiene la capacidad para generar la suficiente insulina. Sin embargo, en los niños con diabetes tipo 2 es distinto, ya que el sobrepeso, la obesidad y la mala alimentación crean resistencia y causan que el menor paulatinamente deje de producir insulina. 

Detalla que las pruebas de detección de diabetes pueden ser de varios, pero generalmente son pruebas de sangre en las que se mide la glucosa tanto en ayuno, como después de ingerir alimentos, con el fin de evaluar cómo afecta al páncreas y qué tanto se elevan los niveles de glucosa en la sangre. 

En el caso de la diabetes tipo 1, la doctora señala que los síntomas principales son pérdida de peso, que los niños empiezan a tomar mucha agua y a orinar demasiado. En los casos más graves llegan a  requerir hospitalización porque presentan cetoacidosis diabética, complicación asociada a la falta de insulina. 

La especialista del Seguro Social indica que los niños con diabetes tipo 1 debutan con un  promedio con glucosa por arriba de 300 miligramos, principalmente entre los siete y los 16 años, aunque hay algunos a quienes se les presenta desde los tres años. 

Aunque recibir el diagnosticado de diabetes no es fácil, la endocrinóloga afirma que los menores pueden tener un buen desarrollo. “Se requiere muchísima educación en diabetes, pero un niño que sabe  cómo administrarse la insulina, sabe qué debe comer, sabe cómo corregir los niveles de glucosa en sangre, puede llevar una vida normal”.


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