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Cómo enfrentan los adultos mayores a la muerte

Al hacer un análisis de su vida y sentir que ha sido positivo, un adulto mayo puede sentirse preparado para morir.

  • 31/10/2012
  • 16:35 hrs.
El peor miedo del adulto mayor ante la cercanía de la muerte no es a la misma muerte en sí, sino al olvido y el abandono, dijo a SUMÉDICO el psicólogo Alejandro Silva.


Según el especialista, el tema de la vejez se divide social y culturalmente en tres razones: la edad biológica de una persona, el rol social que desempeña y la capacidad de adaptarse a la realidad de acuerdo con la edad que está viviendo.


“En la sociedad se considera que el adulto mayor está más cerca de la muerte por los años que tiene y porque experimenta pérdidas como facultades físicas, disminución de la energía de la vista, así como la presencia de enfermedades”, señaló.


Recordó, en relación al mismo tema, que en la época de los aztecas, los más viejos de la sociedad eran considerados los sabios, a los que se recurría para aprender algo, sin embargo, conforme se evoluciona, ante las actualizaciones más veloces ligadas con la información y la tecnología, los adultos mayores van perdiendo valor social.


Esto, desde el punto de vista del especialista, afecta al adulto mayor en mayor medida que la cercanía con la muerte.


“Hay estudios que se realizaron desde los años setentas, en Estados Unidos, en donde se revela que la idea de que los ancianos tienen miedo a morir no es tan acertada, ya que los resultados de dichos estudios señalan que en realidad a lo que más miedo tiene un adulto mayor es a las enfermedades, el sufrimiento y la pérdida de la pareja”, explicó el especialista.


Morir para descansar


En muchos casos, los ancianos, al acercarse a la muerte, ya sea por la edad simplemente o por enfermedades, sienten que al morir tendrán un descanso después de tantos años de vida. No obstante, el especialista explicó que esto sucede cuando la persona ha realizado una evaluación de su vida y considera que ésta ha sido digna.


“El anciano hace una evaluación final sobre el curso de su vida, si ésta es positiva, puede sentirse listo para partir por un sentido de trascendencia; es un escenario ideal al que puede llegar una persona que se siente lo suficientemente preparada para morir”, señaló.


Sin embargo, el terepauta fue enfático al señalar que es necesario saber distinguir un escenario como el explicado anteriormente, de una persona mayor que se ha deprimido por las pérdidas sociales o familiares y eso lo conduzca al deseo de no vivir más.


Explicó que, en el caso de la idiosincrasia mexicana, es más común que se tema a la muerte, o se le considere como algo temible, si uno se queda solo, y esto sucede por los apegos familiares que se tienen en culturas de Latinoamérica.


“En general hay un buen entendimiento, un buen desarrollo y un buen pronóstico ante la vejez, porque en realidad a lo que más se teme es al abandono. Conforme la persona pierde facultades la familia puede considerarla como una carga, y el impacto que esto puede tener para el anciano lo conduce a la depresión. Eso es lo que se asocia más con la muerte y lo que hace la diferencia entre una forma saludable y una situación que provoca depresión”, señaló.


Finalmente, el especialista indicó que lo importante es que el anciano se encuentra realizando una evaluación de su vida, de lo que ha logrado y no, “entendiendo eso, es necesario tratar de ayudarle a hacer ese balance tendiendo hacia lo positivo sobre el éxito alcanzado en su vida”.


“Hay que reconocer las partes buenas de la vida de la gente adulta mayor, eso puede ayudarlo en el balance, sentirse útil y que todo valió la pena”, concluyó.


(*) Psic. Alejandro Silva

Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM)

www.spm.org.mx.

alejandro.silvaan@gmail.com

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