publicidad

Nueva terapia convierte células cancerígenas en grasa
Tipos

Nueva terapia convierte células cancerígenas en grasa

El nuevo tratamiento engaña a las células infectadas con cáncer y las convierte en grasa, impidiendo que se vayan a otros órganos y causen metástasis

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 15/08/2019
  • 12:30 hrs.

Actualmente, el cáncer es una enfermedad cada vez más frecuente y altamente mortal, especialmente porque puede esparcirse por el cuerpo y dañar diversos órganos, sin embargo, se ha creado un nuevo tratamiento que puede convertir al cáncer en grasa y frenar la metástasis

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tan solo en 2018 se diagnosticaron más de 18 millones de personas con cáncer, por lo que es urgente contar con nuevos tratamientos efectivos.

Terapia convierte al cáncer en grasa

El cáncer surge cuando hay un crecimiento demasiado rápido y anormal de las células, las cuales de dividen sin control y destruyen todos los tejidos corporales cercanos.

Existen más de cien tipos de cáncer pero en México los más comunes son el cáncer de mama, de colon, de tiroides, de próstata, de pulmón y de estómago.

Una de las características que hacen mortal al cáncer es que la enfermedad puede propagarse por todo el cuerpo, afectando no solo al órgano donde aparece, sino a todo el organismo.  A esto se le conocer como metástasis.

Por ello, científicos trabajan en nuevos tratamientos efectivos que frenen la progresión del cáncer a otros órganos y ya existe una terapia que convierte al cáncer en grasa, impidiendo que se mueva del tejido originalmente infectado.

Un grupo de científicos del departamento de Biomedicina de la Universidad de Basilea en Suiza trabajan para perfeccionar esta nueva terapia que ya fue publicada en un artículo de la revista científica Cancer Cell.

¿Cómo funciona?

Para entenderlo primero es necesario conocer que el cáncer suele esparcirse a varias partes del cuerpo por medio de la metástasis, un proceso en el que las células infectadas se separan del tumor y comienzan a infectar todo el tejido circundante a través de flujo sanguíneo o el sistema linfático.

Las células cancerígenas pueden cambiar sus propiedades moleculares y apropiarse de otras nuevas, de manera que pueden separarse de su grupo de células original, migrando a otras partes del cuerpo a través del torrente sanguíneo.

Médicamente, este proceso se conoce como transición epitelial-mesenquimatosa y es un proceso clave en el desarrollo embrionario, pero cuando se trata de cáncer, este proceso es clave para propagarse.

Sin embargo, los científicos lograron utilizar este mismo proceso para actuar contra la propia célula tumoral, impidiendo que consiga pasar al torrente sanguíneo.

Cuando las células cambian sus propiedades para iniciar su transición, también se vuelven más alterables.

TAMBIÉN LEE: Fumar hace a los tumores más agresivos 

La nueva propuesta de terapia consiste en tratar de destruir las células infectadas, a través de un tratamiento que convierte la plasticidad de la célula contra sí misma.

Este proceso comienza con el uso de un fármaco llamado rosiglitazona, el cual normalmente se usa para controlar la diabetes tipo 2 y que sensibiliza las células de grasa. Junto con los inhibidores del crecimiento de cáncer, este tratamiento busca alterar la composición de las células cancerígenas.

Solo se han hecho pruebas en ratones pero los científicos observaron que con este tratamiento en el que se mezcla rosiglitazona e inhibidores, se aprovecha el proceso en el que las células se infectan para convertirlas en células de grasa.

La terapia demostró que las células cancerígenas se convierten en grasa en lugar de que sigan dividiéndose y esparciéndose.

Con este proceso, se evita que las células dañadas o cancerígenas se dividan e infecten el tejido sano que está alrededor.

Por lo tanto, este tratamiento frena el proceso de metástasis pero no elimina el tumor original.

Las células grasas resultantes son iguales a las células adiposas corrientes, las cuales no pueden transferirse a otros tejidos ni desplazarse por el organismo a través del flujo sanguíneo.

Los científicos siguen trabajando para que en el futuro, contemos con un tratamiento que no solo detenga la progresión del cáncer, sino que también ayude a suprimir el tumor original y las células que nacen del mismo.

SIGUE LEYENDO: Calvicie, un factor de riesgo para cáncer 

(Con información de BBC)

publicidad

publicidad

publicidad