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La radiación causa leucemia y otros tipos de cáncer

Los supervivientes de la bomba atómica además de quemaduras padecieron reducción de los glóbulos rojos y blancos en la sangre.

  • 05/08/2014
  • 16:22 hrs.

Hace 46 años, los bombardeos atómicos sobre las poblaciones japonesas de Hiroshima y Nagasaki,  mataron a 220 mil personas, la mitad falleció en los días de la agresión y otros como consecuencia de las lesiones o enfermedades que se atribuyen a la exposición a la radiación.

En 1945 Sadako Sasaki  tenía dos años y ocho meses, vivía en Hiroshima, cerca del puente Misasa. Por nueve años, fue una sobreviviente feliz, creció fuerte y atlética, pero un día mientras corría empezó  a sentirse mal , fue diagnosticada con leucemia.

Sadako se convirtió en un símbolo del desastre nuclear luego de que intentó hacer realidad la leyenda japonesa que dice que todo aquel que realice mil grullas de origami le será concedido un deseo. 
 
La niña murió a los 12 años, en 1955, antes de concluir su propósito, sus compañeros de escuela y amigos terminaron la tarea y desde entonces, cada año en el Parque Memorial en Hiroshima , se reciben grullas de origami en honor de Sadako y los niños que murieron a causa de la exposición a la radiación.
 
Los daños al organismo
En el ser humano, la radioactividad puede provocar la muerte en horas o en semanas, si un paciente se recupera, su expectativa de vida es corta.
 
Una persona que está expuesta a la radiación puede tener náuseas, vómitos, convulsiones, delirios, dolores de cabeza, diarrea, pérdida de pelo, pérdida de dentadura, reducción de los glóbulos rojos y blancos en la sangre.  Además de daño al conducto gastrointestinal, pérdida de la mucosa de los intestinos, hemorragias, esterilidad, infecciones bacterianas, cáncer, leucemia, cataratas, daño genético, mutaciones genéticas,  daño cerebral, daños al sistema nervioso y cambio de color de pelo a gris.
 
De acuerdo con investigaciones realizadas para determinar el daño que causó la bomba atómica en los sobrevivientes que estuvieron a más de 3.5 kilómetros del estallido, señalan que la radiación, aún en niveles bajos puede causar daños en el ADN y cambios genéticos que impactan en la salud futura.
 
En Hiroshima murieron la mayoría de los profesionales de la salud con que contaba la ciudad, pero tampoco se sabía cómo tratar a un paciente por los efectos de una radiación, ni cuáles eran los efectos que podría producir a largo plazo.
 
De 1950 a 1990, de los sobrevivientes del desastre nuclear, el 9 por ciento falleció por cáncer o leucemia, ocasionado por la radiación de las bombas.
 
Tres años después de haber estallado la bomba, se empezaron a dar casos de catarata, algunos niños nacieron con la cabeza más pequeña y en algunos se produjo retraso
 
El estigma de ser hibakusha
Además del daño físico, los supervivientes sufrieron daño emocional.  En japonés existe una palabra para denominar a los sobrevivientes de ataque nuclear, se les llama hibakusha, que literalmente significa “persona bombardeada”.
 
Pero ser hibakusha, lejos de significar la suerte de haber sobrevivido, era considerado como una maldición, porque se les estigmatizaba, sufrían el rechazo de la sociedad, por ejemplo,  se les negaba el trabajo y tampoco encontraban con quien contraer matrimonio.
 
Se formaron como asociación hasta 1948, para pedir ayuda al gobierno japonés para enfrentar los gastos derivados de las enfermedades que padecían. Hasta 2008, se reconocieron oficialmente 243 mil 692 supervivientes, el uno por ciento de ellos padece alguna enfermedad asociada a la radiación.
 

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