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Evitan amputación en pacientes con cáncer

Aislando la circulación de la sangre de la extremidad, se aplican dosis de fármaco 20 ó 30 veces mayor a la que soportan otros tejidos.

  • 21/02/2012
  • 16:30 hrs.

Cirujanos mexicanos del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) realizaron con éxito un procedimiento quirúrgico llamado Perfusión Aislada de Extremidad, con la cual se evita la amputación de una pierna o un brazo en el que se presentan tumores de más de diez centímetros de longitud.

El procedimiento consiste en separar la circulación de la sangre de la extremidad del resto del cuerpo –con una especie de circuito cerrado que se apoya en una bomba de sangre externa— e inyectar en el circuito del brazo o pierna una cantidad muy alta de dos medicamentos Melfalam y un Factor de Necrosis Tumoral.

Gracias a que se bloquea el paso de la sangre del brazo o pierna al resto del cuerpo es posible inyectar a las extremidades dosis de medicamentos contra el cáncer 20 ó 30 veces mayores a las que otros tejidos del cuerpo podrían soportar.

Uno de los tipos más raros de cáncer es el Sarcoma de Tejido Blando en Extremidades, representa sólo el 1% de los casos que se detectan cada año, pero en México provoca cada año 2 mil amputaciones de brazos y piernas.

Esta innovadora cirugía que evita las amputaciones consta de dos partes: un procedimiento técnico que fue inventado en los años 60 en la Universidad de Tulane, Estados Unidos, y una combinación de fármacos biotecnológicos que está disponible en México desde 2010, los cuales provocan la muerte de los tumores por falta de nutrientes.

Esta Perfusión Aislada de Extremidad (PAE) ya se realizaba en México, en el Instituto Nacional de Cancerología de la Secretaría de Salud (INCan) y en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, del Seguro Social, pero desde ayer se aplica también en el Centro Médico Nacional 20 de noviembre, del ISSSTE, lo que implica que prácticamente todo el sistema público de salud de México tendría posibilidad de ofrecer esta cirugía contra amputaciones.

Esta cirugía permite que 8 de cada 10 personas intervenidas salven sus extremidades y tengan funcionalidad de 95 % en ellas.

Circuito cerrado

Dentro de las diferentes formas como se manifiesta el cáncer, los especialistas dividen a los tumores en tres grandes familias: los carcinomas, que son tumores en los tejidos que recubren los órganos, como la piel; los sarcomas, que son los tumores propiamente en la carne o los huesos; y los linfomas, que agrupan a los cánceres en la sangre.

Las más de 2 mil extremidades que son amputadas en México cada año a causa del cáncer fueron afectadas por sarcomas, que comienzan a formarse en las piernas o brazos, pero específicamente en la grasa o en el músculo.

La primera paciente del ISSSTE que fue sometida a una operación PAE fue una mujer de 74 años con sarcoma en el muslo izquierdo.

El doctor Arturo Pabel Miranda, director de Cirugía Oncológica en el Centro Médico 20 de noviembre, informó que este procedimiento fue supervisado y certificado por los médicos del INCan que más cirugías de este tipo han realizado: Héctor Martínez Said y Mario Cuellar.

La primera cirugía tardó aproximadamente cinco horas por la intervención de varios tipos de especialistas: cirujanos oncólogos, radiólogos, cirujanos cardiovasculares, cirujanos experimentales y enfermeras especializadas en Perfusión.

“La paciente que operamos este martes había sido operada anteriormente para retirarle tumores de más de 5 centímetros, pero demostró resistencia a ese tipo de tratamiento por lo que sólo teníamos las alternativas de amputación de la extremidad o esta cirugía de Perfusión”, continuó detallando el doctor Pabel Miranda.

La cirugía duró prácticamente cinco horas, para hacer el bloqueo del circuito de sangre, conectar la bomba de sangre externa, elevar la temperatura de la sangre tratada a 39 grados centígrados y administrarle (durante una hora y media) los medicamentos concentrados. Después de aplicar los medicamentos, se retiran las desviaciones de sangre y el circuito de sangre de todo el cuerpo sigue funcionando.

“Se trata de una sola intervención quirúrgica y una hora y media de tratamiento farmacológico. Después el paciente puede permanecer hospitalizada 3 o 4 días y hay un periodo de vigilancia de 12 semanas antes de considerar que se ha salvado”, explicó el doctor Héctor Martínez Said, experto del INCan y precursor de estas cirugías en México. 

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