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Tipos de cálculos renales y cómo prevenirlos
Vida Sana

Tipos de cálculos renales y cómo prevenirlos

Los cálculos renales o piedras en los riñones pueden ser tan pequeños como un grano de arena, pero suelen causar mucho dolor

  • SUSANA CARRASCO MERINO
  • 13/08/2019
  • 14:11 hrs.

Los cálculos renales o piedras en los riñones pueden ser diminutos pero muy dolorosos. Expertos han identificado que no todos son iguales, algunos son más graves qué otros, por ello te decimos cuáles son los tipos de cálculos renales más comunes y cómo prevenirlos.

Conocer los diferentes tipos de piedras en los riñones puede ayudar a identificar más rápido las causas y el riesgo de volver a desarrollarlos.

Tipos de cálculos renales

Desde hace siglos los seres humanos desarrollan cálculos renales, de hecho, se han identificado piedras en el riñón en momias egipcias.

¿Qué son exactamente? De acuerdo a una investigación de la BBC, los cálculos renales son depósitos duros de minerales y sales que se forman dentro de los riñones y expulsarlos puede causar un dolor muy intenso.

Pueden ser tan pequeños como un grano de arena y en esos casos se eliminan con la orina sin causar dolor.

Sin embargo, hay pacientes que pueden desarrollar cálculos renales más grandes, tanto que no pueden ser eliminados de manera natural, quedándose atrapados hasta que un médico las pueda retirar.

Existen cuatro tipos de cálculos renales y estas son sus características:

1. Cálculos de calcio

En la mayoría de los casos se forman cálculos de calcio en los riñones, los cuales tienen forma de oxalato de calcio.

Esta sustancia la contienen algunos alimentos de forma natural y también puede ser producida por el hígado. Los alimentos que más contienen oxalato son las nueces, el chocolate y algunas frutas y vegetales.

Una alta concentración de oxalato en la orina puede surgir por una mala dieta, por altas dosis de vitamina D y por algunos trastornos del metabolismo. 

Lo mejor que puedes hacer para prevenir este tipo de cálculos renales es mantener una buena hidratación, tomando al menos un litro y medio de agua al día.

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2. Cálculos de ácido úrico

Estos tipos de cálculos renales se forman principalmente en personas que no beben la cantidad suficiente de agua a lo largo del día. También es común en personas que consumen mucha proteína y en quienes sufren enfermedad de gota. Los factores genéticos pueden aumentar el riesgo de desarrollarlos.

Quienes tienen estas piedras en los riñones presentan una orina muy ácida, debido a que el ácido úrico se disuelve y se puede cristalizar en piedras.

Lo ideal en estos casos es comenzar con una medicación para ajustar el pH de la orina y reducir los riesgos.

Hay quienes producen demasiado ácido úrico en el cuerpo de manera natural y en esos casos, es recomendable controlar la ingesta de proteína animal para mantener los niveles a raya.

3. Cálculos de estruvita

Los cálculos de estruvita suelen desarrollarse como resultado de una infección, especialmente por las infecciones de las vías urinarias.

Suelen crecer rápidamente hasta alcanzar un tamaño bastante grande. A pesar de ello, no manifiestan síntomas evidentes.

El Dr. Kevin R. Loughlin, explica en el blog de la Escuela de Medicina de Harvard, que este tipo de cálculos pueden disolverse con acetohidroxámico ácido.

4. Cálculos de cistina

Estos son los cálculos renales menos comunes, pero pueden causar graves problemas de no detectarse a tiempo.

Se forman en personas con trastornos hereditarios como la cistinuria que hacen que los riñones excreten una gran cantidad de aminoácidos.

En estos casos, pueden mejorar los pacientes al aumentar la hidratación y con medicación para cambiar el pH de la orina.

Prevención

Lo más importante es prevenir y la recomendación principal de los médicos es mantenerse hidratado.

“A medida que el clima se calienta, los humanos tienen más probabilidades de deshidratarse, lo cual aumenta el riesgo de formación de piedras”, señala Loughlin.

En ese sentido, la Asociación Urológica de Estados Unidos indica que se deben tomar más de 2,5 litros de agua al día, especialmente los pacientes que tienen más riesgo de desarrollar piedras en los riñones.

Además de la hidratación se deben evitar algunos factores de riesgo como: dietas ricas en proteínas, sal y azúcar, obesidad, cirugías como le bypass gástrico y enfermedades digestivas como la enfermedad inflamatoria intestinal o la diarrea crónica.

Estos factores pueden dañar nuestra capacidad de absorción de calcio y agua, favoreciendo el rápido desarrollo de cálculos renales.

Por su parte, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria indica que las personas que ya sufrieron piedras en los riñones y las expulsaron, tienen riesgo de formar nuevas piedras.

Cuídate y evita los cálculos renales con un consumo moderado de sal, carne café y bebidas con cafeína, té y cacao. Toma abundantes líquidos a lo largo del día, no esperes hasta tener mucha sed.

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