¿Por qué nos caen bien los narcisistas?
Emociones

¿Por qué nos caen bien los narcisistas?

Foto en portada: flickr.com

Un estudio encontró que también suelen ser los más deseables en el terreno de las citas

  • ADRIÁN AGUIRRE
  • 30/01/2020
  • 19:48 hrs.

Puedes amarlos u odiarlos, pero los narcisistas consiguen lo que quieren casi cuando ellos lo quieren. Su obsesión con venderse como "los mejores" los hace vestirse y cuidarse de la manera más meticulosa posible para dar la imagen de alguien pulcro, elegante, poderoso y atractivo, aunque no sean buenos para nada y vivan con el dinero de sus papás.

Como compañeros de relaciones, los narcisistas no son nada sencillos, ya que su obsesión consigo mismos puede sofocar cualquier indicio de vulnerabilidad y sin embargo, por más que hablan de lo "grandiosos" y "geniales" que son, muy a menudo luchan con una autoestima muy baja. Carecen de empatía y de capacidad para construir conexiones emocionales reales con otras personas. Sin embargo, nos caen bien y para las mujeres, resultan muy atractivos. ¿Por qué nos sentimos apegados a ellos?


Foto: pixabay.com


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Aquí te dejamos tres razones por las que nos caen bien los narcisistas:

1) Son muy carismáticos: siempre están rodeados de personas, tienen muchos amigos, conocidos y contactos profesionales aunque su cerebro sea del tamaño de un cacahuate. La portada es lo que cuenta. ¿Qué es más atractivo que una persona con un millón de amigos, que es el alma de las fiestas, que deja claro que todos quieren pasar tiempo con él o ella?

Tal vez parezcan muy interesantes por la manera en la que se venden, pero cuando les dejan de poner atención, pasan a segundo plano y su atractivo se pierde.

Son expertos en manejar las primeras impresiones y se visten para que los volteen a ver, lo que les da mucha atención y los hace parecer gente de estatus.

2) Manipulan el crédito y la culpa a su favor: Son rápidos en apropiarse de los logros de otros y culpar a colegas y subordinados por las cosas que no les salen bien.

La clave para que cambien la historia en su beneficio es que de verdad creen que son especiales y piensan que merecen crédito por ser quienes son, lo que los convierte en perfectos manipuladores. Al fin y al cabo, siempre es más fácil engañar a los demás una vez que te has engañado a ti mismo.

Ellos dicen haber hecho las cosas de otras personas y lo proclaman con una seguridad que parece que es cierto lo que expresan por lo que la gente les cree a ellos más que a las personas que de verdad lograron la hazaña pero que son políticamente correctos y no lo andan presumiendo.

Al final, los narcisistas, a menos de que en realidad hayan logrado algo, siempre son descubiertos como personas que no saben hacer nada, no saben nada y llegaron a donde están por "palancas", contactos y habilidad para autoproyectarse como "alfas".


Foto: definicionabc.com


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3) Parecen líderes: Hay un dicho que reza "los líderes no dicen que lo son, lo demuestran", pero tendemos a sentirnos más unidos a una persona que se jacta de serlo que a un individuo que actúa pero que no presume.

De acuerdo con The Ohio State University, las personas que se clasificaron a ellas mismas como líderes fueron vistas de esa manera y solían tomar el control de los grupos que carecían de una figura de mando.

"No solo los narcisistas se calificaron a sí mismos como líderes, como era de esperar, sino que otros miembros del grupo también los vieron como las personas que realmente dirigen el grupo.

No es sorprendente que los narcisistas se conviertan en líderes. Les gusta el poder, son egoístas y generalmente son encantadores y extravertidos. Pero el problema es que no necesariamente son mejores líderes", dijo la autora principal del estudio y profesora asistente de psicología en la Universidad Estatal de Ohio, Amy Brunell, quien también encontró que estos no se desempeñan mejor que otros en ese cargo.

Nos atrapan con sus palabras y acciones y nos hacen creer que si hay alguien capaz de hacer las cosas son ellos,  pero al final solo es una fachada.  Quizá por eso nos caen tan bien: dicen lo que queremos decir pero muchas veces no nos atrevemos, hacen lo que nosotros no haríamos y parece que son rebeldes ante todo tipo de autoridad.

Su fachada es buena y solemos caer en ella aunque sepamos que en el fondo no son mejores que ninguno de nosotros, pero mientras tanto ya se ganaron nuestra amistad o corazón.


Con información de psychologytoday.com, psychologytoday.com, newswise.com, journals.aom.org,theguardian.com


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