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La mujer debe ir cambiando su alimentación

A causa de requerimientos específicos y el estado de las hormonas la alimentación de la mujer debe ir cambiando durante su vida.

  • 08/02/2012
  • 14:29 hrs.
Debido a que las mujeres, a diferencia de los hombres, presentan ciertos requerimientos específicos, y de acuerdo  al estado de las hormonas, su alimentación debe ir cambiando a lo largo de su vida, señala la licenciada Marcela Ciaño, jefa de Nutrición de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (CYMSA).
 
De acuerdo con los especialistas, deben ir ajustándose los alimentos de acuerdo a un esquema que se compone de 50 a 55 por ciento de hidratos de carbono, 15 por ciento de proteínas, y de 30 a 35 por ciento de grasas.
 
Para la licenciada Ciaño, durante la juventud de la mujer, que puede ir de los 20 a los 24 años, es importante que haya un buen aporte de calcio, “para garantizar el desarrollo óseo. Las necesidades nutricionales están aumentadas, y debemos satisfacerlas con leche y otros lácteos, pero también con legumbres y pescados. Otro punto importante es el aporte de proteínas y antioxidantes, que se encuentran en los pescados, el aceite de oliva, la soja y el germen de trigo”.
 
Añadió que también durante esta época es importante adquirir buenos hábitos de alimentación y prevenir cualquier trastorno alimenticio. 
 
Cuando se llega a la década de los 30, que es cuando las mujeres buscan embarazarse con mayor frecuencia, es importante “reforzar la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico. Entre éstos se cuentan las verduras de hoja, el huevo, las legumbres y el germen de trigo. A su vez, el aporte de líquidos debe estar entre mil 500 y dos mil centímetros cúbicos (cc), para facilitar la eliminación de toxinas”, señaló la licenciada en nutrición.
 
También, en esta etapa, es importante que se controlen los niveles de colesterol, ya que si están muy bajos puede comprometerse  la fertilidad.
 
Cuando la mujer llega a los 40 años, es importante, señala la licenciada, que se reduzca la ingesta de comida frita y los azúcares, además de las grasas no saludables. 
 
A los 50 años, “hay que prepararse para hacerle frente a la menopausia. Esto implica nuevamente equilibrarse para bajar la cantidad de calorías consumidas, aunque por supuesto sin embarcarse en dietas restrictivas o imposible”, indicó la especialista.
 
Finalmente, la licenciada señaló que en todas las etapas de vida de la mujer, además de ir cambiando su alimentación, realicen actividad física para prevenir enfermedades cardiovasculares, además de osteoporosis y cáncer. (Con información de ProSalud)
 

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