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¿La comida nos sabe mejor cuando estamos sentados?
Alimentos y Tendencias

¿La comida nos sabe mejor cuando estamos sentados?

La posición de tu cuerpo tiene mucho que ver con la forma en la que disfrutas los alimentos

  • Adrian Aguirre
  • 06/07/2019
  • 11:00 hrs.

¿Nuestra posición corporal puede modificar si una comida nos sabe rica o nos hace querer vomitarla? Sí, y este estudio lo comprueba.

De acuerdo con The Journal of Consumer Research, el que estemos parados, sentados, hincados o acostados influye en nuestra percepción del gusto.

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El autor de la investigación, Dipayan Biswas, analizó específicamente cómo el sentido vestibular, que es responsable del equilibrio, la postura y la orientación espacial interactúa con el sistema sensorial gustativo, encargado de la percepción del gusto y el sabor y descubrió que la comida sabe mejor cuando estás sentado.

"Los resultados de seis experimentos muestran que las sensaciones vestibulares relacionadas con la postura (es decir, sentado frente a estar de pie) influyen en las percepciones del sabor de los alimentos. Específicamente, las posturas de pie (frente a estar sentado) inducen una mayor tensión física en el cuerpo, lo que a su vez disminuye la sensibilidad sensorial. Como resultado, al comer en una postura de pie (en lugar de estar sentado), los consumidores califican el sabor de alimentos y bebidas de sabor agradable como menos favorables, la temperatura como menos intensa, y consumen cantidades menores. Los efectos de la postura sobre la percepción del gusto se invierten para alimentos de sabor desagradable", explica Biswas, quien también funge como maestro de negocios de Exide y profesor de marketing en la University of South Florida.



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¿Nos sentamos o nos quedamos parados durante la comida?

Para comprobar su hipótesis, Dipayan le pidió a 350 personas que calificaran el sabor de una "pita bread". Los que estaban de pié le dieron una calificación menos favorable que los que estaban sentados sobre una silla acolchonada.

La segunda prueba fue con un brownie. Los que estaban sentados dijeron que eran los más deliciosos. Sin embargo, cuando el panadero alteró la receta y les puso más sal para arruinar intencionalmente el sabor con fines del sondeo, los voluntarios que estaban parados no notaron el exceso de sal y los calificaron con una percepción del sabor relativamente más favorable que aquellos que los probaron mientras estaban sentados .

"Este hallazgo sugiere que los padres podrían hacer que los alimentos sanos de sabor desagradable parezcan más sabrosos para los niños que se muestran reacios al hacer que coman de pié en lugar de sentarse. En esta misma línea podría ser beneficioso mantener una postura de pie cuando se consumen productos farmacéuticos que tienen sabores desagradables", indicó Biswas.

Con información del Journal of Consumer Research y Europa Press


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