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Vida Sana

Enfermedad desmielinizante

  • 30/06/2016
  • 18:23 hrs.

Definición


Es una enfermedad autoinmunitaria que afecta el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).



Causas


La esclerosis múltiple (EM) afecta más a las mujeres que a los hombres. Lo más usual es que este trastorno aparezca entre los 20 y 40 años de edad, pero se puede observar a cualquier edad.



La esclerosis múltiple es causada por el daño a la vaina de mielina, la cubierta protectora que rodea las neuronas. Cuando esta cubierta de los nervios se daña, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen.


Esta enfermedad es progresiva, lo que significa que el daño a los nervios (neurodegeneración) empeora con el paso del tiempo. La rapidez con la cual empeora varía de una persona a otra.


El daño al nervio es causado inflamación, la cual ocurre cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Se pueden presentar episodios repetitivos de inflamación a lo largo de cualquier área del cerebro o de la médula espinal.


Los investigadores no están seguros sobre qué desencadena la inflamación. Las teorías más frecuentes apuntan hacia un virus o un defecto genético, o una combinación de ambos.


La esclerosis múltiple tiende a ocurrir con más frecuencia en el norte de Europa, el norte de los Estados Unidos, el sur de Australia y en Nueva Zelanda, que en otras áreas. Los estudios geográficos indican que puede existir un factor ambiental relacionado con esta afección.


Las personas con antecedentes familiares de esta enfermedad y las que viven en un área geográfica con una incidencia más alta de la misma tienen un riesgo mayor de padecerla.



Síntomas



Los síntomas varían porque la localización y magnitud de cada ataque puede ser diferente. Los episodios pueden durar días, semanas o meses y se alternan con períodos de reducción o ausencia de los síntomas (remisiones).


La fiebre, los baños calientes, la exposición al sol y el estrés pueden desencadenar o empeorar los ataques.


Es común que la enfermedad reaparezca (recaída). Sin embargo, puede continuar empeorando sin períodos de remisión.


Debido a que los nervios en cualquier parte del cerebro o la médula espinal pueden resultar dañados, los pacientes con esclerosis múltiple pueden tener síntomas en muchas partes del cuerpo.


Síntomas musculares:



  • Pérdida del equilibrio

  • Espasmos musculares

  • Entumecimiento o sensación anormal en cualquier área

  • Problemas para mover los brazos y las piernas

  • Problemas para caminar

  • Problemas con la coordinación y para hacer movimientos pequeños

  • Temblor en uno o ambos brazos o piernas

  • Debilidad en uno o ambos brazos o piernas


Síntomas vesicales e intestinales:



  • Estreñimiento y escape de heces

  • Dificultad para comenzar a orinar

  • Necesidad frecuente de orinar

  • Urgencia intensa de orinar

  • Escape de orina (incontinencia)


Síntomas oculares:



  • Visión doble

  • Molestia en los ojos

  • Movimientos oculares rápidos e incontrolables

  • Pérdida de visión (usualmente afecta un ojo a la vez)


Entumecimiento, hormigueo o dolor:



  • Dolor facial

  • Espasmos musculares dolorosos

  • Sensación de picazón, hormigueo o ardor en brazos y piernas


Otros síntomas cerebrales y neurológicos:



  • Disminución del período de atención, de la capacidad de discernir y pérdida de la memoria

  • Dificultad para razonar y resolver problemas

  • Depresión o sentimientos de tristeza

  • Mareos o pérdida del equilibrio

  • Hipoacusia


Síntomas sexuales:



Síntomas del habla y de la deglución:



  • Lenguaje mal articulado o difícil de entender

  • Problemas para masticar y deglutir


La fatiga es un síntoma común y molesto a medida que la EM progresa y con frecuencia es peor al final de la tarde.



 

Pruebas y exámenes



Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden simular los de muchos otros trastornos neurológicos. La enfermedad se diagnostica descartando otras afecciones.


Las personas que tienen una forma de esclerosis múltiple llamada remitente-recurrente pueden tener antecedentes de al menos dos ataques, separados por un período de ausencia o reducción en los síntomas.


El médico puede sospechar de esclerosis múltiple si hay disminución en el funcionamiento de dos partes diferentes del sistema nervioso central (como los reflejos anormales) en dos momentos diferentes.


Un examen neurológico puede mostrar disminución en la función nerviosa en un área del cuerpo o diseminación sobre muchas partes del cuerpo. Esto puede abarcar:



  • Reflejos nerviosos anormales

  • Disminución de la capacidad para mover una parte del cuerpo

  • Sensibilidad anormal o disminuida

  • Otra pérdida de funciones neurológicas


Un examen ocular puede mostrar:



  • Respuestas anormales de la pupila

  • Cambios en los campos visuales o en los movimientos oculares

  • Disminución de la agudeza visual

  • Problemas con las partes internas del ojo

  • Movimientos oculares rápidos provocados por movimiento del ojo


Los exámenes para diagnosticar la esclerosis múltiple abarcan:



  • Punción lumbar (punción raquídea) para exámenes del líquido cefalorraquídeo, incluyendo bandas oligoclonales en LCR

  • Las resonancias magnéticas del cerebro y de la columna son importantes para ayudar a diagnosticar y hacerle seguimiento a la EM

  • Estudio de la función neurológica (examen de los potenciales provocados)



 



 


 Tratamiento



No se conoce cura para la esclerosis múltiple hasta el momento; sin embargo, existen terapias que pueden retardar el progreso de la enfermedad. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas y mantener una calidad de vida normal.


Los medicamentos utilizados para disminuir la progresión de la esclerosis múltiple se toman durante un tiempo prolongado y pueden abarcar:



  • Los interferones (Avonex, Betaseron o Rebif), el acetato de glatirámero (Copaxone), la mitoxantrona (Novantrone) y el natalizumab (Tysabri) están aprobados para tratar la esclerosis múltiple.

  • El metotrexato, la azatioprina (Imuran), la inmunoglobulina intravenosa (IgIV) y la ciclofosfamida (Cytoxan) también se pueden usar si los fármacos mencionados arriba no están funcionando bien.


Los esteroides se pueden utilizar para disminuir la severidad de los ataques.


Los medicamentos para controlar los síntomas pueden abarcar:



  • Medicamentos para reducir los espasmos musculares, como Lioresal (Baclofen), tizanidina (Zanaflex) o una benzodiazepina

  • Medicamentos colinérgicos para disminuir los problemas urinarios.

  • Antidepresivos para los síntomas del estado de ánimo y comportamiento.

  • Amantadina para la fatiga


Lo siguiente puede ayudar a los pacientes con esta enfermedad:



  • Fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y grupos de apoyo

  • Dispositivos asistenciales, como sillas de ruedas, montacamas, sillas para baños, caminadores y barras en las paredes

  • Un programa de ejercicio planificado a comienzos del trastorno

  • Un estilo de vida saludable, con una buena nutrición y suficiente descanso y relajación

  • Evitar la fatiga, el estrés, las temperaturas extremas y la enfermedad


Con frecuencia, se necesitan cambios en el hogar para garantizar la seguridad y facilitar el desplazamiento por la casa.



 Pronóstico



El pronóstico es variable y difícil de predecir. Aunque el trastorno es crónico e incurable, la expectativa de vida puede ser normal o casi normal. La mayoría de las personas con esclerosis múltiple continúan caminando y desempeñándose en el trabajo con discapacidad mínima durante 20 años o más.


Los siguientes en particular tienen el mejor pronóstico:



  • Las mujeres

  • Personas que eran jóvenes (menos de 30 años) cuando la enfermedad empezó

  • Personas con ataques infrecuentes

  • Personas con un patrón remitente-recurrente

  • Personas con enfermedad limitada en estudios imagenológicos


El grado de discapacidad e incomodidad dependen de:



  • Con qué frecuencia tiene episodios

  • Qué tan severos son

  • La parte del sistema nervioso central afectada por cada ataque


La mayoría de las personas retorna a un desempeño normal o cerca de lo normal entre episodios. Lentamente, hay una mayor pérdida del funcionamiento con menos mejoramiento entre los ataques. Con el tiempo, muchas personas requieren una silla para desplazarse y tienen mayor dificultad para pasarse de la silla.


Aquellas personas que cuentan con un sistema de apoyo a menudo son capaces de permanecer en sus hogares.


Posibles complicaciones





  • Depresión

  • Dificultad para tragar

  • Dificultad para pensar

  • Cada vez menos capacidad para cuidar de sí mismo

  • Necesidad de una sonda permanente

  • Osteoporosis o adelgazamiento de los huesos

  • úlceras de decúbito

  • Efectos secundarios de los medicamentos usados para tratar el trastorno

  • Infecciones urinarias



 

Cuándo contactar al profesional médico



Consulte con el médico si:



  • Desarrolla cualquier síntoma de esclerosis múltiple.

  • Los síntomas empeoran, incluso con tratamiento.

  • La afección se deteriora hasta el punto en que ya no es posible el cuidado en el hogar.



 


Actualizado el 27 de julio de 2010


Fuente: http://www.nlm.nih.gov

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