publicidad

El celular, ¿una nueva forma para dar terapia?
Emociones

El celular, ¿una nueva forma para dar terapia?

Con este dispositivo es posible estar en contacto con el terapeuta las 24 horas del día, pero existen varios pros y contras

  • MARILUZ ROLDÁN VERA
  • 27/06/2019
  • 12:22 hrs.

El celular se ha convertido prácticamente en una extensión de nosotros y en una herramienta para los especialistas de la salud. Ahora incluso es posible recibir terapia a través de este dispositivo, pero como todo tiene  pros y contras

Julia Casamadrid Pérez, integrante de la Asociación Psicoanalítica Mexicana, explica que ahora los pacientes tienen la posibilidad de estar en contacto con sus analistas las 24 horas del día, los 365 días del año, ya sea con una llamada o por un mensaje. 

Sin embargo, esta situación puede llegar a despertar en las personas diversas fantasías con significados simbólicos, porque para algunos el celular es incluso un fetiche

“Podría ejemplificar las fantasías paranoides o voyeristas que los teléfonos celulares llegan a despertar en algunos. El teléfono y el uso entre los pacientes que le dan al celular pueden relacionarse con aspectos orales no resueltos, con estilo de manejo y de control de sus objetos, con procesos de separación, con manejo de la ansiedad, o pueden representar formas sustitutivas de descarga tanto erótica, como agresiva”, destaca.

Te recomendamos: El trastorno mental que más afecta a las mujeres 

La especialista indica en la Gaceta UNAM que tomar terapia por celular tiene ventajas ya que al sólo hablar y escuchar, los terapeutas tienen que interpretar la voz y los silencios, lo que también genera empatía. La desventaja es que los terapeutas no pueden observar el lenguaje no verbal qué hay en la interacción personal. 

Aunque esta nueva modalidad de terapia ofrece buenas opciones para los pacientes, una de las principales dudas es qué pensaría Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, sobre el tema. 

“El doctor Freud no tuvo un teléfono celular ni equipos electrónicos, que, como perversos voyeristas, se introducen sin previo aviso en la intimidad de nuestras casas o consultorios. Tampoco vivió en una ciudad donde, por sus dimensiones y complicaciones viales, los pacientes pueden tardar más de dos horas para llegar a su cita”, indica Casamadrid Pérez.






publicidad

publicidad

publicidad